La mayoría de los ciudadanos de Rusia continúa viendo de forma negativa la desaparición de la Unión Soviética, más de tres décadas después de su disolución.

rSegún una encuesta del Centro de la Opinión Pública de Rusia, el 57% de los rusos lamenta la caída del Estado soviético, un porcentaje que se mantiene estable en los últimos años.

Brecha generacional marcada

El sondeo muestra una clara diferencia entre generaciones. Entre quienes nacieron en las décadas de 1940 y 1960 —periodos marcados por la posguerra y el llamado Deshielo soviético—, el nivel de nostalgia alcanza cerca del 80%.

En contraste, entre los nacidos después de 1991, solo el 14% expresa una valoración negativa sobre la disolución de la URSS.

Debate sobre inevitabilidad

La sociedad rusa también se encuentra dividida sobre si el colapso del sistema soviético era evitable:

Si hoy se celebrara un referéndum sobre la continuidad de la Unión, el 61% votaría a favor de mantenerla, según el estudio.

Un eje del discurso político

La caída de la URSS sigue siendo un elemento central en el relato político contemporáneo en Rusia.

El presidente Vladímir Putin ha calificado en reiteradas ocasiones la disolución soviética como “la mayor tragedia geopolítica del siglo XX”, aunque también ha matizado que su restauración no sería viable.

El proceso histórico estuvo marcado por el liderazgo de Mijaíl Gorbachov, quien dimitió en diciembre de 1991, un día antes de la desaparición formal del Estado soviético.

Implicancias actuales

La persistencia de esta nostalgia tiene implicancias políticas y culturales:

Con información de Agencias