Conseguir esta entrevista tomó siete meses. El equipo de Montevideo Portal fue dos veces hasta la puerta de la Unidad 25, la cárcel de máxima seguridad donde está recluido Martín Mutio, con un decreto judicial en mano que autorizaba su ingreso. Las dos veces, el director de la unidad negó la entrada. Hubo que solicitar una nueva audiencia. Finalmente, la entrevista se realizó en un lugar externo a la unidad. Eso, de por sí, ya dice algo sobre lo que Mutio viene denunciando desde hace años.

Mutio tiene 39 años y lleva siete en un proceso judicial que comenzó en 2019. Fue imputado por asistencia al delito de narcotráfico, sometido a juicio oral y público con 90 testigos, y absuelto en primera instancia. Luego, el Tribunal de Apelaciones revocó esa sentencia y lo condenó. Hoy está preso, esperando la revisión del caso y una respuesta de la Corte Internacional.

Su esposa es abogada, vive en Argentina con sus cuatro hijos —el menor, Felipe, nació el 3 de julio, semanas antes de esta entrevista— y es, según Mutio, el sostén de toda la lucha. Él, desde la celda donde pasa 24 horas encerrado con apenas 15 minutos diarios de llamadas telefónicas, habla de irregularidades judiciales, de pruebas ocultadas, de extorsión encubierta en el proceso abreviado y de un sistema penitenciario que, dice, hace lo posible para que quien denuncia pague las consecuencias.

Lo que sigue es la transcripción de esa conversación con Martín Mutio, realizada en condiciones que el propio entrevistado define como parte del mismo problema que lleva años intentando exponer.

¿Cómo estás atravesando este proceso?

La verdad es que no es una situación fácil. Hace siete años que estoy siendo torturado psicológicamente por todo el sistema. Debido a que fui a juicio, la Justicia me absolvió en primera instancia. Sabiendo que no tengo que estar preso, lo que más me duele es lo que sufren mi esposa y mis hijos. Son siete años sin poder defenderme públicamente. Se dijeron cosas sobre mí que no son reales y no tuve forma de responder cómo sucedieron las cosas.

¿Qué sucedió? ¿Cuál es tu versión?