El presidente venezolano Nicolás Maduro celebró este sábado los "pasos leves pero significativos" de Estados Unidos al "entregar licencias" a empresas petroleras para operar en el país, como parte de una flexibilización de las sanciones económicas impuestas al gobierno chavista.

"Estados Unidos hace una semana dio unos pasos leves pero significativos al entregar licencias a la empresa Chevron de Estados Unidos, a la empresa Eni de Italia y a la empresa (española) Repsol para iniciar los procesos que los lleven a producir petróleo y gas en Venezuela para exportar a sus mercados naturales", dijo el mandatario en una entrevista con periodistas argentinos, retransmitida por el canal estatal VTV.

La Casa Blanca, con la que Maduro aseguró tener "comunicación permanente", anunció el 17 de mayo la flexibilización de algunas de las sanciones impuestas al gobierno de Maduro en 2019, incluido un embargo petrolero, para presionar su salida del poder, tras desconocer su reelección un año antes.

Maduro sostiene que estas medidas punitivas profundizaron la crisis en el país.

El "alivio" anunciado busca promover el reinicio del diálogo entre el gobierno de Maduro y la oposición respaldada por Washington, que fue suspendido en octubre pasado y que hasta ahora no fue retomado.

Un funcionario del gobierno del presidente Joe Biden señaló que la flexibilización incluye una "licencia limitada" a Chevron para "negociar los términos de las posibles actividades futuras en Venezuela" sin poder "cerrar ningún nuevo acuerdo" con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

No nombró en su momento a Eni o Repsol, aunque la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez señaló haber "verificado y confirmado" que la medida incluía empresas europeas.

"El petróleo que necesita este mundo para funcionar está aquí en Venezuela y nosotros en paz y en soberanía tenemos todo el marco jurídico para levantar, aceptar inversiones como las tenemos, y producir conjuntamente en empresas mixtas con empresas del mundo entero", señaló Maduro.

"Una puñalada" 

Una delegación del gobierno estadounidense se reunió el 5 de marzo con Maduro en Caracas, en un esfuerzo por aislar a Rusia de sus aliados tras la invasión a Ucrania que había comenzado poco antes.

"Estuvimos casi dos horas conversando", indicó Maduro. "Y a partir de ahí se han dado un conjunto de pasos, algunas veces lentos, muy lentos, algunas veces, menos lentos. Hay comunicación permanente, eso es importante".

"Tenemos exigencias muy claras, que se levanten todas las medidas crueles, criminales de sanciones a la economía y a la sociedad venezolana", añadió. "No podemos esperar que eso sea de la noche a la mañana".

Maduro rompió relaciones diplomáticas con Washington en 2019, luego que el gobierno del entonces mandatario Donald Trump reconociera al dirigente opositor Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

La política la mantuvo Biden, que no invitó a Maduro a la Cumbre de las América en Los Ángeles.

"Eso no es cumbre y menos de las Américas, es una reunión donde irán representantes respetables de nuestra América", reiteró. "El propio gobierno de Estados Unidos se encargó de meterle una puñalada a la posibilidad de éxito de la Cumbre de la Américas", señaló Maduro en la entrevista.

Maduro estimó además que el presidente argentino Alberto Fernández, que asistirá a la cita en Los Ángeles, "llevará (...) la voz de América Latina y el Caribe". "Sé vamos a estar bien representados".

AFP