La decisión del Gobierno le fue comunicada al Consejo de Asentamientos judíos por el ministro de Defensa, Saul Mofaz, tan sólo una hora antes de que la primera de las excavadoras se encaminara hacia el enclave de Nevé Erez Sur, próximo a Ramala.
Apenas unos minutos duró la retirada de las dos casas prefabricadas que había en dicho enclave, deshabitado como otros diez de la lista de quince que Mofaz presentó a los colonos.
Se trata de embriones de asentamientos levantados estos últimos dos años sin el consentimiento del Gobierno israelí -de ahí que sean definidos como "ilegales" por Israel-, y mientras el Ejército estaba ocupado en reprimir la Intifada palestina.
A diferencia de los asentamientos de mayor envergadura diseminados por toda Cisjordania y Gaza -más de 160 y también considerados ilegales por la comunidad internacional-, estas colonias constan generalmente de algunas casas prefabricadas e instalaciones rudimentarias como un generador de electricidad y una torre de agua.
Su importancia, no obstante, radica en que hay más de cien de estos enclaves y en que los colonos ven en su desmantelamiento un proceso irreversible.
"Vemos la evacuación como el principio de la destrucción de la colonización judía en la bíblica Tierra de Israel", dijo Adi Mintz, secretario del Consejo de Asentamientos y uno de los participantes en la reunión con Mofaz.
Mintz agregó que los colonos se opondrán de forma "pasiva", aunque el Ejército ha tomado precauciones por temor a actos de resistencia armada, ya que una buena parte de los colonos están armados.
Aún así, el ministro de Defensa, Shaul Mofaz, expresó su esperanza de que la evacuación "se lleve a cabo de forma calmada y que los colonos no se conviertan en un lastre para las fuerzas de seguridad".
Por lo pronto, y cuando el Ejército procedía a desmantelar hoy un segundo embrión, el de Amoná Norte, un grupo de colonos del vecino asentamiento de Ofrá, bloqueó el paso de la grúa y el Ejército debió enviar refuerzos.
No se sabe cuando se producirá la evacuación de los trece enclaves restantes, cuatro de los cuales están habitados, pero altos mandos han recomendado al Gobierno que se haga de forma conjunta para debilitar los posibles focos de oposición.
Sharón se comprometió a la evacuación de esos mini-asentamientos en la Cumbre de Aqaba, que se celebró el miércoles con la participación de los mandatarios de EEUU, la ANP y Jordania.
Para evitar fricciones y la deslegitimación de la ideología colonizadora entre los israelíes, el presidente del Partido Religioso Nacional (PRN), el ministro y colono Efi Eitam, pidió a los líderes del Consejo de Asentamientos que expresen su oposición "de forma democrática, no violenta y sin causar daños físicos o atacar verbalmente a las fuerzas militares".
El 56 por ciento de los ciudadanos judíos de Israel está a favor a renunciar a todos los asentamientos -legales e ilegales- para conseguir la paz, según una encuesta de la Universidad de Tel Aviv difundida hoy.
El PRN, socio de la coalición que preside Ariel Sharón, es uno de los mayores defensores de la colonización en Cisjordania y Gaza junto con el frente ultranacionalista Unión Nacional, también integrantes del Gobierno.
"La decisión de avanzar en el proceso de paz sin esperarse a que los palestinos cumplan sus obligaciones, entre ellas la de frenar el terrorismo, es muy grave y perjudica a la credibilidad del Gobierno", agregó Eitam.
Más radical fue el diputado y también colono Tzvi Hendel, de la Unión Nacional, que exhortó "a todo aquél que el sionismo aún late en sus corazones a tomar las colinas de Cisjordania y Gaza y reforzar la colonización".
Y el Gobierno no descarta que los colonos, viendo que no pueden evitar la evacuación de los quince enclaves, decidan ocupar nuevas colinas, en lo que podría convertirse en un juego al gato y al ratón por Cisjordania.
"Por cada enclave que el Ejército desmantele, construiremos otros diez", aseguró el portavoz del Consejo de Asentamientos, Yehoshua Mor Yosef.
Y mientras el primer ministro israelí se prepara para lidiar con los ultranacionalistas, el ministro palestino Yaser Abed Rabo calificó la evacuación de hoy como "una representación con fines mediáticos", "un paso simbólico en el que Sharón desmantela casas prefabricadas vacías con la intención de legitimar otras decenas de asentamientos construidos durante su legislatura".