Ninguno de los tres se quedó al acto de entrega de la banda presidencial por parte de Tabaré Vázquez a Mujica, que se convirtió en una auténtica fiesta popular en la que el nuevo mandatario rompió las reglas de protocolo.

Clinton, según fuentes oficiales, abandonó Montevideo en dirección a Buenos Aires, donde se entrevistará con la presidenta argentina, Cristina Fernández, quien vino por unas horas a Montevideo.

La secretaria de Estado estadounidense pasará la noche en Buenos Aires y volará este martes hacia Chile como parte de una gira latinoamericana que la llevará también a Brasil, Guatemala y Costa Rica.

Tampoco Luiz Inácio Lula da Silva estuvo presente en la fiesta de Mujica porque, según fuentes del Gobierno brasileño, viaja hacia Chile para reunirse con su presidenta, Michelle Bachelet, y ofrecerle colaboración tras el terremoto que azotó el país y dejó un saldo provisional de 723 muertos y 19 desaparecidos.

El otro gran ausente fue el colombiano Álvaro Uribe, que fue el primer mandatario en llegar a Montevideo, este domingo, en reunirse con Mujica, este lunes en la mañana.

Uribe mantuvo un perfil bajo, no cruzó palabra, al menos en público, con el líder venezolano, Hugo Chávez, y evitó pronunciarse sobre la acusación de un juez español por la supuesta relación del Gobierno de Caracas con la banda terrorista ETA y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Datos de EFE