El secretario general de la Organización de los Estados Americanos, el excanciller uruguayo Luis Almagro, enfrenta una investigación interna por acusaciones de que tuvo una relación consensuada con una integrante del personal, que pudo haber violado el código de ética de la organización, informó la agencia estadounidense de noticias Associated Press (AP).

La noticia de la investigación sobre una relación entre Almagro, de 59 años, y una mujer nacida en México, dos décadas menor que él, surgió cuando Almagro y delegados de 34 países se reunieron en la capital de Perú esta semana para la reunión anual de la OEA.

Pero dentro de la organización de consolidación de la paz y la democracia con sede en Washington, su romance de larga data ha sido un secreto a voces, lo que hizo que algunos de sus 600 empleados se sintieran incómodos e intimidados al interactuar con la supuesta amante del excanciller uruguayo, según media docena de personas, incluidos empleados actuales y anteriores, así como diplomáticos regionales.

Dos informantes dijeron a AP que los vieron besándose junto a la piscina en la Asamblea General de la OEA en Medellín, Colombia, en 2019. Otro individuo los describió tomados de la mano en una reunión en su oficina en el verano de 2020. Un exfuncionario estadounidense dijo que el jefe de la OEA le dijo que la relación fue lo que provocó la separación de su segunda esposa, en el momento de su reelección en el año 2020.

Pautas

En cuestión están las pautas de ética de la OEA, que dicen que los miembros del personal no deben tener relaciones íntimas con colegas de una manera que interfiera “con el desempeño de sus funciones o que perjudique a otros en el lugar de trabajo”. Establece, concretamente, que un gerente debe retirarse de cualquier función de supervisión de la otra persona o que beneficie a la persona de alguna manera.

Almagro declinó reiteradas solicitudes de AP para comentar esta noticia. Montevideo Portal también intentó, sin éxito, conseguir una respuesta del excanciller. Pero un vocero de la OEA consultado por la agencia estadounidense negó que Almagro haya sido supervisor de la mujer y agregó que, desde 2019, la supuesta amante ha trabajado en la Secretaría para el Fortalecimiento de la Democracia de la OEA.

“Almagro nunca participó en ninguna decisión sobre los intereses de esta funcionaria dentro de la OEA”, dijo el vocero Gonzalo Espariz en un correo electrónico.

Sin embargo, en varias biografías en línea, así como en fotos con Almagro de marzo, algunas de ellas publicadas en las cuentas de redes sociales de la OEA, se describe a la mujer como una “asesora” o, a veces, “asesora principal” del secretario general.

AP informa, además, que después de que la agencia contactara a la mujer en su correo electrónico de la OEA, su perfil de LinkedIn se modificó para reflejar que ya no se desempeña como “asesora de la organización”, y agrega que “la oficina de prensa de la OEA dijo que ha estado de licencia sin goce de sueldo desde junio, y no dijo por qué”.

La mujer, que no se nombra a pedido de la OEA y porque la investigación está en curso, también se negó a comentar. Pero habló extensamente sobre su conexión “muy profunda y muy intensa” con su jefe para una biografía de Almagro, publicada a fines de 2020 en Uruguay. “Yo siempre le digo: ‘Soy más inteligente porque no me tomó más de treinta y ocho años conocerlos, a ustedes les tomó alrededor de cincuenta y tantos”, dijo a los autores del libro.

En la biografía, titulada Luis Almagro no pide perdón, escrita por los periodistas Martín Natalevich y Gonzalo Ferreira, el jefe de la OEA se negó a hablar de este vínculo, y en respuesta citó un verso del legendario poeta nicaragüense Rubén Darío: “Con el cabello gris me acerco a los rosales del jardín”.

Almagro también dijo que “el sexo femenino” había sido un “motor muy importante” que alimentaba sus ambiciones profesionales a lo largo de los años.

Las revelaciones de la investigación se producen menos de dos semanas después de que otra organización regional dominada por Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), despidiera a su presidente, el exfuncionario de la Casa Blanca Mauricio Claver-Carone, por acusaciones similares de favorecer a una subordinada con quien supuestamente tenía una relación íntima. A diferencia del BID, que contrató a una firma de abogados externa para investigar la relación de Claver-Carone con su jefe de gabinete, la OEA parece estar manejando el asunto internamente, destaca la agencia de noticias.

El Inspector General de la OEA dijo a AP que decidió indagar en el asunto tras recibir de Almagro, el 3 de junio, una denuncia anónima, vaga en los detalles, acerca de una relación íntima con una empleada a la que no se nombra. El informe más reciente de la inspectoría, del 31 de julio, se refiere al asunto como: “Presunta conducta inapropiada de un alto funcionario de la OEA”.