Una madre británica llamada Alice Thompson recibirá una indemnización de 180.000 libras, (unos 240.000 dólares) porque su jefe no aceptó cambiar su horario para que saliera una hora antes.
Segú informa el periódico Metro, la trabajadora quería modificar su horario para llegar a tiempo a recoger a su hija en la guardería. Sin embargo, el director de la empresa se negó a hacerlo.
Thompson, quien se desempeñaba como gerenta de ventas, quedó embarazada en 2018. Luego del nacimiento de su hija, intentó negociar con sus jefes para que le permitieran salir a las 17.00, y no a las 18.00 como lo hacía entonces.
Paul Sellar, director de la compañía, rechazó la propuesta con el argumento de que la empresa no podía permitirse semejante modificación, ya que esta tendría "un efecto perjudicial en la capacidad de satisfacer la demanda de los clientes" y provocaría dificultades “para reorganizar el trabajo entre el equipo existente".
Ante el rechazo de su propuesta, Thompson renuncio a su empleó y demandó a la empresa. “No quiero que mi hija pase por la misma experiencia cuando crezca”, manifestó entonces.
En los últimos días, el tribunal le dio la razón a Alice y fijó a la empresa la indemnización antes mencionada, por concepto de pérdida de ingresos, daño emocional e intereses.