Contenido creado por Clemente Calvo
Internacionales

Familia reunida

Liberaron al niño inmigrante de 5 años detenido por ICE, regresó a su casa en Minneapolis

Luego de casi dos semanas detenidos en un centro migratorio de Texas, padre e hijo fueron puestos en libertad por orden judicial.

01.02.2026 15:26

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2026-02-01T15:26:00-03:00
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Después de casi dos semanas de incertidumbre que conmocionaron a la opinión pública, el pequeño Liam Conejo Ramos, de apenas cinco años, regresó este domingo a su hogar en Minneapolis, en Estados Unidos junto a su padre, Adrián Conejo Arias, tras ser liberados de un centro de detención migratoria en Texas, por orden de un juez federal.

“Estoy feliz de finalmente volver a casa”, dijo Conejo Arias a ABC News durante el vuelo desde San Antonio. Visiblemente aliviado, agregó que su hijo estaba emocionado por reencontrarse con su familia: “Liam está muy feliz de volver. Va a ver, otra vez, a su mamá y a su hermano”.

El pequeño y su padre, ambos solicitantes de asilo originarios de Ecuador, fueron detenidos por agentes federales de inmigración el 20 de enero en un suburbio de Minneapolis, poco después de que Liam regresara de la escuela preescolar. Según narró Conejo Arias, acababa de estacionar frente a su casa cuando varios agentes federales los interceptaron.

A pesar de tener un caso de asilo activo y sin orden de deportación, padre e hijo fueron trasladados al centro de detención migratoria de Dilley, Texas, lo que generó indignación entre líderes políticos, defensores de derechos humanos y miembros de la comunidad escolar.

El juez federal Fred Biery ordenó su liberación “tan pronto como sea posible”, con fecha límite para el 3 de febrero. En su fallo, criticó duramente la actuación del gobierno, describiendo el caso como parte de una “mal concebida e incompetentemente implementada persecución gubernamental de cuotas diarias de deportación, incluso si ello requiere traumatizar a niños”.

Durante el vuelo de regreso a Minneapolis, el congresista demócrata Joaquín Castro, de Texas, acompañó a la familia. Castro había visitado previamente el centro de detención y compartido imágenes del menor, ayudando a que el caso captara la atención nacional. “Liam ya está en casa, con su gorra y su mochila. Gracias a todos los que exigieron su liberación. No descansaremos hasta que todas las familias estén reunidas”, escribió en X.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) presentó otra versión de los hechos. La secretaria adjunta Tricia McLaughlin aseguró que ICE “no tenía como objetivo al niño” y que la operación estaba dirigida exclusivamente al padre, a quien calificaron como “inmigrante indocumentado”. Además, afirmaron que Conejo Arias habría “abandonado a su hijo”, algo que él negó rotundamente. “Amo demasiado a mi hijo. Nunca lo abandonaría”, dijo. Explicó que solo caminó unos pasos adelante para pedir ayuda a otras personas.

Funcionarios de la escuela de Liam y miembros de la comunidad también desmintieron la versión oficial, señalando que otro adulto presente en la casa pidió hacerse cargo de Liam, pero los agentes rechazaron la solicitud. Conejo Arias denunció además que, durante su estadía en Texas, su hijo no recibió la atención médica necesaria: “Pedimos medicinas, pero nos dijeron que no había”, relató.

El juez señaló que, aunque eventualmente padre e hijo podrían regresar a Ecuador, cualquier decisión sobre su futuro debería realizarse “a través de una política más ordenada y humana”. Conejo Arias, por su parte, reafirmó su intención de permanecer en EE. UU., asegurando que huyeron de Ecuador por miedo y que su solicitud de asilo sigue en trámite.

“Estoy aquí porque tengo miedo de regresar a mi país”, comentó. Su primera audiencia ante la corte migratoria está prevista para finales de febrero.