La desaparición de Natalia Martínez acaparó la atención durante el verano de 2007. La joven desapareció en la madrugada del 19 de enero, luego de compartir una velada con amigos en un boliche de Piriápolis. Durante semanas nada se supo de su paradero, hasta que el cuerpo sin vida y en estado de descomposición fue hallado cubierto de hojas en un terreno baldío cerca de la costa.
Luego de tres años de investigaciones, durante los que se manejaron las más variadas hipótesis, la Justicia condenó a Rodrigo Berges como responsable del homicidio de la muchacha.
El criminal pasó cuatro años y cuatro meses en la cárcel de Piedra de los Indios, en el departamento de Colonia, y en las últimas horas fue puesto en libertad. Según informa El Observador, el reo fue liberado pese a que todavía no había cumplido los dos tercios de su condena, dado que la normativa prevé horas de redención de pena por trabajo y estudio.
Jorge Barrera, abogado de Berges, había solicitado la libertad anticipada dos meses atrás. Asimismo, el presidiario disfrutaba desde hace un año de salidas transitorias en virtud de su buen comportamiento.
Las familias del homicida y la víctima acordaron ante tribunales el pago de 70.000 dólares por daños y perjuicios, acuerdo que no sólo incluye la muerte de la joven, sino el suicidio de su padre, ocurrido meses después del crimen.