La madre de Airan Borges, el niño de dos años que falleció luego de caerse del Gusano Manzana del Parque Rodó y murió a causa de una infección respiratoria aguda, presentó en las últimas semanas un escrito ante la Fiscalía de Ciudad de la Costa.
El caso había tenido un giro luego de que la fiscal María Cristina Falcomer reuniera elementos que indicarían que la progenitora no tuvo los cuidados necesarios para prevenir la muerte del menor.
En el documento, al que accedió Montevideo Portal, la defensa de la mujer pidió una serie de pruebas a diligenciar con el objetivo de demostrar que no existe evidencia científica que establezca un nexo causal entre la conducta de la madre y la muerte de Borges.
Entre los elementos solicitados, se pidió un informe del Instituto Técnico Forense y la historia clínica de Borges. Se busca obtener, de manera independiente, la “evolución y características de la enfermedad”, si pudo haber sido rápida o con pocos síntomas, si una persona sin conocimientos médicos podía detectarla y si la eventual conducta omisiva de la mujer puede haber constituido un nexo causal con la muerte.
Al mismo tiempo, se indica que el informe inicial del instituto señala que el cuadro de bronconeumonía grave pudo haber presentado síntomas inespecíficos, así como que, según el escrito, no hay certeza de que la atención médica hubiera evitado la muerte de Borges.
“La atribución de responsabilidad penal no puede sustentarse en conjeturas, sino en evidencia técnica clara y concluyente”, indica el documento al que accedió Montevideo Portal.
La madre del menor declaró en dos oportunidades: la primera, cuando ocurrió el hecho, ante la Policía, y la segunda, en sede fiscal, instancia en la que brindó una versión más clara de lo sucedido.
En la primera oportunidad, a entender de la defensa, la mujer estaba afectada por el shock por la muerte de su hijo e incluso “la propia oficial declaró que la progenitora por momentos no estaba consciente, ya que se encontraba sentada sin parecer entender la situación”.
Esto, según el documento, “describe claramente un momento de shock” de la mujer. “Su declaración ese día fue errada en detalles, así como en los horarios declarados; no tenía noción del tiempo en ese momento”, agrega el texto.
El rol del INAU
Para argumentar un período de escasez económica, la madre expresó que solicitó ayuda al Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), sobre todo luego de separarse del padre de sus hijos y quedar en la calle.
El organismo informó que en julio de 2025 se comunicaron con la mujer para agendar una entrevista, pero ella indicó que no podría concurrir porque estaba cuidando a Borges, quien estaba internado producto de la caída en el juego del Parque Rodó.
Esto consta en el expediente del Juzgado de Familia, donde se abrió una causa luego de que la mujer denunciara al padre de sus hijos. La Fiscalía de Ciudad de la Costa tenía previsto solicitar estos documentos para incorporarlos a la carpeta investigativa.
Luego de la separación, que dejó a la madre y a sus hijos sin vivienda, la mujer pasó a vivir en una casa precaria que le facilitó una pareja durante 12 meses. De acuerdo con una inspección de las autoridades, se trataba de una construcción de bloques con techo de chapa.
El lugar consistía en una única habitación, con dos camas y sin baño. La mujer declaró que tanto ella como los niños “hacían sus necesidades en un balde”. Para bañarse, debían trasladarse hasta la casa de la pareja que les había cedido el espacio.
“Tampoco cuentan con cocina y tienen mobiliario muy escaso. Presenta condiciones muy humildes de habitabilidad”, señala el informe, que agrega: “Nos encontramos con un hogar monoparental de referencia femenina, donde vive la señora con sus cuatro hijos. Pertenece a un sector socioeconómico bajo. En el grupo familiar se habrían dado situaciones de violencia de género hacia la madre, de acuerdo con lo que surge de la entrevista”.
En el expediente “se considera urgente la intervención del INAU y del Mides, a través de acciones familiares que contribuyan a superar las difíciles circunstancias en las que viven”.
Con respecto a la relación entre la mujer y el padre de sus hijos, esta la calificó como “conflictiva”. “Manifiesta que él la controlaba en sus vínculos y le revisaba el teléfono en sus salidas”, indica el documento.
El día de la caída en el Gusano Manzana, además de Borges, el hombre se encontraba junto a sus otros tres hijos. “Para mí no fue un accidente, para mí fue otra cosa. Puede ser que lo haya tirado”, afirmó.
Tras la separación, según la mujer, el padre de los niños se había vuelto obsesivo y le expresaba frases como “te amo”, “te voy a esperar” y “te extraño”.