Un ladrón que quiso robar un sex shop en Virginia terminó en la cárcel tras una conducta aún más inapropiada que el robo en sí mismo.
Un soldado de 28 años fue procesado por entrar a robar e "intentar relaciones sexuales" con una muñeca inflable. El hombre, según informa The Huffington Post, fue procesado por "robo, destrucción criminal de propiedad ajena y ratería"
Según la policía, el ladrón no pudo esperar a llegar a su casa a disfrutar el botín, y comenzó a usar las muñecas inflables en el lugar, lo que hizo que fuera detenido.
Cuando la policía llegó al local, un perro guía guió a los agentes hasta un armario, donde el ladrón "intentaba mantener relaciones sexuales con una muñeca inflable", informaron los fiscales del caso.
Jerry Poe, el dueño del local, dijo a la cadena WJLA que se trata de "una triste historia, ya que los precios son muy económicos y cualquiera puede venir a comprar los objetos en vez de robarlos".