El pasado 13 de mayo, el presidente Luis Lacalle Pou reunió a los legisladores de la coalición de gobierno en la residencia de Suárez y Reyes con motivo de la reforma en la seguridad social.
En aquel momento el anteproyecto no se conocía, pero uno de los aspectos que mencionó el mandatario fue que lo “ideal” sería que la ley fuera aprobada por consenso “de todos los partidos políticos”.
Sin embargo, una vez que el documento fue presentado al Frente Amplio (FA), las críticas dejaron sin expectativas a Lacalle Pou. Una fuente cercana al presidente sostuvo que ahora el oficialismo “enviará sí o sí” la reforma al Parlamento en setiembre.
“En agosto vamos a esperar a ver si hay algún tipo de surgencia para mejorar el anteproyecto, pero sobre mediados de setiembre lo vamos a enviar”, agregó la persona.
¿Qué fue lo que hizo a Lacalle Pou cambiar de opinión? El presidente considera que la oposición “critica antes de leer”, y eso da la pauta en Torre Ejecutiva que será muy difícil lograr un acuerdo luego de que la reforma entre al Parlamento.
En materia de consenso interno, los partidos de la coalición ya cerraron filas, pero no se “descarta alguna sorpresa” de último momento por parte de alguno de los socios. De igual forma, en el Partido Nacional es un tema “laudado”, ya que todos los legisladores se mostraron a favor de lo planteado en el anteproyecto.
¿Quién se pone al hombro el desafío?
Para el Gobierno, la instancia de la reforma es como un segundo referéndum por la Ley de Urgente Consideración (LUC). Para ello harán una serie de instancias informativas, debates y diferentes talleres.
De igual forma, entre los nacionalistas se sobreentiende que la cara visible, y también quien oficiará de coordinadora de las actividades, será la vicepresidenta Beatriz Argimón.
La fuente reparó en que prevén un “trabajo de toda la bancada, pero alguien deberá estar al frente y seguramente sea ella”.