Uruguay alcanzó un rendimiento promedio de 9.338 kilos de arroz por hectárea durante la zafra 2025-2026, según los datos presentados por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en el XXII Taller de Evaluación de Zafra de Arroz, realizado en Treinta y Tres.

El resultado consolida al país entre los productores arroceros más eficientes del mundo y marca el sexto año en que los rendimientos superan los 9.000 kilos por hectárea, con excepción de la campaña 2023-2024.

El investigador del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria Federico Molina calificó la campaña como “muy buena”, pese a los desafíos climáticos y el contexto internacional.

El levantamiento abarcó el 85% del área sembrada, equivalente a casi 140.000 hectáreas. La variedad INIA Merín fue la más utilizada, ocupando el 38% del área total y alcanzando un rendimiento de 9.716 kilos por hectárea.

La región norte registró los mejores resultados productivos, con 9.655 kilos por hectárea, mientras que el centro y el este del país obtuvieron rendimientos de 9.302 y 9.282 kilos, respectivamente.

Desde el INIA destacaron que las condiciones climáticas fueron especialmente favorables durante la siembra y el desarrollo de los cultivos, particularmente en el este del país, y que la cosecha pudo realizarse sin mayores limitaciones.

Sin embargo, de cara a la próxima campaña, el organismo advirtió sobre una alta probabilidad de un fenómeno de El Niño entre octubre de 2026 y enero de 2027, lo que podría afectar los niveles de productividad agrícola.

El desempeño del sector coincide además con un momento de fuerte inserción internacional para el arroz uruguayo. Días atrás se confirmó que Uruguay ya exportó a la Unión Europea el 63% de la cuota habilitada para 2026 en el marco del acuerdo con el Mercosur.

El empresario arrocero Alfredo Lago destacó que Europa se consolidó en la última década como uno de los principales destinos del arroz uruguayo, impulsada por estándares de calidad e inocuidad cada vez más exigentes.

Según explicó, Uruguay desarrolló protocolos productivos con restricciones en el uso de fitosanitarios, lo que permitió posicionar al arroz nacional en segmentos de mayor valor agregado dentro del mercado europeo.

Con información de EFE.