La viuda de Yosef Romano, uno de los once deportistas israelíes asesinados en la matanza en la Villa Olímpica en Munich en 1972, celebra que, por primera vez, el COI haya realizado un acto en memoria de las víctimas.

Estamos sentadas hace un rato largo conversando. Mejor dicho, yo pregunto e Ilana responde, con una mezcla de sensibilidad y firmeza. Y mencionamos el tema de "las fotos". "No quiero que se publiquen", nos dice. "Pero si quieres, te las muestro". Le pedimos verlas, Ilana se levanta, trae un papel en el cual guarda "las fotos". Respira hondo y lo abre. "Aquí está. La prueba del horror".

En una de las fotos aparece el cuerpo sin vida de Yosi, su esposo, lleno de sangre en la zona de los genitales, después de haber sido castrado antes de matarlo. Los grandes músculos de quien tenía medallas por levantar pesas, no le ayudaron ante las armas de los terroristas de la organización palestina "Setiembre Negro" que cometieron la matanza. En otras fotos, Ilana nos muestra los cuerpos quemados de otros tres de los deportistas, también torturados antes de matarlos.

Ilana Romano nos recibió en su casa en Tel Aviv, pocos días antes de partir hacia Río de Janeiro, para participar, como siempre, en el acto recordatorio de su esposo y los demás deportistas israelíes asesinados. Pero esta vez, era diferente: esta vez no sería la delegación israelí la única en conmemorar el atentado, sino que habría primero un acto organizado por el propio Comité Olímpico Internacional, que en efecto se concretó, tal cual estaba planeado, el 3 de agosto.

Este es un resumen de la entrevista que nos concedió Ilana Romano.

Ilana, estamos reunidas cuando faltan pocos días para el comienzo de los Juegos Olímpicos en Munich, y tú estás viajando, como siempre haces en toda olimpíada.

Así es. Estoy viajando a Río tras 44 años difíciles de luchas. Y esta es la primera vez que el Comité Olímpico Internacional lleva a cabo un acto recordatorio de los deportistas israelíes asesinados, dentro de la Villa Olímpica. Y creo que este será uno de los momentos más emotivos en todos estos años, en los que Ankie Shpitzer, también viuda de uno de los atletas , y yo, luchamos para que se les dé este reconocimiento. Queríamos que haya un minuto de silencio, algo que aún no hemos conseguido, pero tendrá lugar la ceremonia y con ello nuestros deportistas víctimas de aquel atentado serán reconocidos como hijos del movimiento olímpico.

¿Por qué tanta lucha? Suena como algo muy elemental al menos el recordatorio oficial.

Por presiones políticas. Algunos dijeron que no se puede hacer esos actos porque sería mezclar política con deportes. ¿Qué política? Nuestros deportistas fueron a los juegos olímpicos como los de todo el mundo, estaban durmiendo cuando los atacaron los terroristas, y volvieron a casa en ataúdes. Y eso pasó por las fallas de seguridad en la Olimpiada. No hay duda que el lugar más apropiado para honorar la memoria de los deportistas israelíes asesinados es en la propia Olimpiada. Si bien aún no hay un minuto de silencio, algo que siempre pedimos, se ha avanzado y vemos la luz al final del túnel. Y eso es por el actual Presidente del COI. Thomas Bach.

Y esto tiene una gran importancia porque transmite un mensaje: que el terrorismo no puede ganar .Hoy vemos al terrorismo atacando en todo el mundo, es terrible. Años atrás, se interrumpían guerras por los juegos olímpicos. Y ahora, con este acto, es una forma de decir que el terrorismo no puede hacer lo que quiere, es una forma de condenarlo, recordando a sus víctimas. Hoy en día, esto es más relevante que nunca.

Y ahora, en Río, habrá también otro acto, separado.

Así es. El 14 de agosto tendrá lugar la ceremonia recordatoria del Comité Olímpico israelí junto con la comunidad judía. Generalmente también participa la embajada de Israel pero como en Río no hay, será el Consulado. El intendente destinó la plaza municipal para ello. Siempre es un acto muy emotivo.


UNA LUCHA DE AÑOS

Ilana, me decías que estos han sido años difíciles de lucha...¿por qué?

Porque hubo falta de reconocimiento, insensibilidad. Resumiendo, hubo varias etapas y al fin, de cara a Brasil, nos avisaron que habría un acto, un reconocimiento del atentado, después de muchos contactos, claro, correspondencia, conversaciones. Thomas Bach en el interín fue electo Presidente del COI y nosotras lo felicitamos porque sentíamos que es valiente, que tiene principios y que con él podríamos avanzar.

Cuando dices "valiente" ¿te refieres a valiente para enfrentarse a las presiones políticas del mundo árabe?
Por supuesto. Y hay que hacerlo sin temor, porque todos quieren participar. Hay que saber que aquí también entra en juego mucho dinero. Pero él decidió que debe hacerse por lo menos el mínimo de justicia.

Entiendo que se reunieron personalmente con él...

Así es. Nos recibió con gran calidez, nos dedicó tres horas. Le dijimos que nosotras no buscamos guerra, que sabemos que los juegos olímpicos son un evento destinado a realizarse en paz y que lo único que queremos es recordar al mundo "nunca más" lo que pasó en Munich en 1972. Le contamos que en 1994 enviamos a las olimpiadas en Atlanta a 14 niños huérfanos por el terrorismo. Esos niños se aconsejaron con nosotras y nos preguntaron qué hacer. En esos juegos, la delegación palestina marchó por primera vez. Y esos niños, cuando entró la delegación palestina, se pusieron de pie y los aplaudieron.

Porque no vemos en cada árabe a un terrorista y consideramos que también los árabes tienen derecho a participar en los juegos olímpicos. Y le dijimos que justamente él, desde el Comité Olímpico Internacional,que es una autoridad, tiene que hablar, para que todo el mundo oiga, para que los terroristas también oigan. Escuchó y nos dijo que estaba muy emocionado con nuestro planteamiento.

ENTRE PRINCIPIOS Y DUELO PERSONAL

Ilana, tú y Ankie libraron una lucha principista por el reconocimiento a los deportistas israelíes asesinados , pero en eso se mezclaba vuestro dolor y duelo personal.¿Cómo se lidia con eso?

Es cierto. Ambas teníamos 26 años cuando nuestros esposos fueron asesinados en Munich. Y el dolor personal es indescriptible. Pero realmente había más que eso. Mira lo que pasa hoy en Alemania, en Europa, cómo hay terrorismo...El mundo debía aprender que al terrorismo no se le paga, aún entonces, cuando recién comenzaba. Y te diré que dos meses después que los ataúdes de los nuestros volaron a Israel, Alemania pagó 9 millones de dólares a los terroristas que quedaron, pensando que con eso se cubrían y no los atacarían más en su suelo.

Intereses y visión equivocada.

Sin duda. Y hoy sabemos que los terroristas se entrenaron en Alemania misma. Y que alguien hizo la vista gorda. Si no ¿de dónde tantas armas? Y sabemos que el secuestro de un avión de Lufthansa fue una puesta en escena coordinada entre los terroristas, Alemania y Libia, pero de hecho lo que hicieron fueron entregarles ese dinero para irse a Libia.

Parte de lo que ustedes lograron en vuestra lucha, fue la revelación de los documentos de la Inteligencia sobre lo ocurrido. ¿Qué aprendieron de allí?

Ante todo, que había advertencias pero que nadie quería prestarles atención. Advertencias sobre ataques a nuestra delegación.

Una de las revelaciones más terribles, tengo entendido, de los documentos, son las fotos...

Sí, así es. Las tengo desde hace 20 años, pero era tres días antes del casamiento de mi hija y no quise hacer nada al respecto. Abrimos los documentos en lo del abogado, y él pidió que traigan un médico. Le respondí que yo ya había pasado mucho y que ya me imaginaba qué vería en esas fotos, que no era necesario un médico.

Son las fotos que me has mostrado pero que acordamos no publicaría...terribles..se ve allí a tu esposo Yosef, con la evidencia de sangre tras ser castrado, así como los cuerpos quemados en tortura de otros tres de los deportistas.

Así es. Fotos terribles, la muestra de la tortura, del ensañamiento, algo impresionante. Cuando volví a casa aquel día, mis hijas me preguntaron qué había visto, y yo pedí que pactemos que no entro en detalles, que había visto fotos horribles, que no hablamos del tema, que trato de sacarlo de mi cabeza y permito que la vida siga avanzando. "Ustedes merecen ser felices", le dije a mis hijas. Y nunca vieron las fotos.

¿Cómo incidió el atentado en tu visión sobre la paz y el sueño de lograrla?

Aún sueño con que llegue la paz. Aún creo que desperdiciamos la vida perdiendo gente. Y yo sé bien qué significa sufrir por un ser querido muerto. El camino es duro y cruel.Y también en momentos felices, hay lágrimas, porque uno capta que él ya no está y no lo puede disfrutar. Y que sus hijos no pueden disfrutarlo con él.

Mi hija menor jamás llegó a decir papá. Es algo terrible .Y mi hija mayor logró armar el rompecabezas de su padre en su vida, porque siempre hablamos de él en forma abierta. Y los nietos todos saben quién era el abuelo Romano. Pero ya no está.

Y ahora, al menos, algo cambia en la forma de recordarlo. Pero lo central es que el mundo comprenda que hay que combatir al terrorismo. No se le puede permitir ganar. Nunca más.

Por Ana Jerozolimski