La Policía investiga el quíntuple homicidio ocurrido en el barrio El Monarca, que ocurrió en la mañana de este viernes en Montevideo. El hecho sucedió cuando cuatro delincuentes, en dos motos, llegaron a la casa donde estaban las víctimas al grito de “¡Policía!”. 

Luego, cuando los jóvenes abrieron las puertas, quienes posteriormente fallecieron, comenzaron a disparar. Los fallecidos eran hijos de Carina Suárez, una mujer de 54 años, que estaba al frente del clan Los Suárez, que opera en la zona de Villa Española. 

En ese barrio, el conflicto narco con Los Albín —familia de la que se sospecha como autora de la masacre de este viernes— recrudeció en 2023. Tras varios operativos en ese momento, la Policía logró contener la situación. 

Dos de los cinco fallecidos estaban en prisión domiciliaria como medida preventiva, dado que la Fiscalía los estaba investigando por tenencia ilegal de armas. De hecho, el viernes se había celebrado una audiencia con el fiscal Diego Pérez, instancia en la que no se llegó a un acuerdo para cerrar un proceso abreviado. 

Como los jóvenes —de poco más de 20 años— estaban en prisión domiciliaria, solían ser visitados por efectivos policiales para controlar que estuvieran cumpliendo con la medida dispuesta por la Justicia. 

Se estima que esto hizo que las víctimas no desconfiaran al escuchar que quienes llegaban eran, supuestamente, de la Policía. 

Una vida de tragedia

Lo cierto es que, con esta muerte, a Carina Suárez le queda solamente un hijo con vida, quien padece una discapacidad cognitiva y se encuentra internado desde hace varios años. 

En los últimos años, mataron a tiros a siete hijos de la mujer. El primero que murió fue asesinado hace más de diez años. En ese momento, el joven fue asesinado junto a Diego Suárez, conocido como el Peligroso, quien era hermano de Carina. 

En 2023, asesinaron a Ezequiel Suárez en la puerta de su casa. El joven, quien tenía tobillera electrónica por una denuncia de violencia de género contra su expareja, salió con medio cuerpo para afuera porque lo llamó un vecino. En ese momento, pasó una camioneta blanca que lo ejecutó a tiros. 

Uno de los últimos que fue asesinado se apodaba el Mudo. El hecho se dio sobre la avenida José Batlle y Ordóñez, cuando el joven circulaba en un auto junto a su novia. Los delincuentes que lo asesinaron colocaron, horas antes, un dispositivo GPS en el vehículo de la víctima con el fin de seguir sus pasos. 

Se estima que la joven que lo acompañaba fue parte de la entrega de la víctima, porque los videos muestran cómo la mujer se baja segundos antes de que se diera la balacera. De hecho, posteriormente, ella se mostró en las redes sociales con uno de los integrantes de Los Albín. 

Posteriormente, asesinaron a Pepe Suárez, otro veinteañero en cuyo auto la Policía halló un GPS. Uno de los testigos declaró que estima que el hombre fue seguido hasta que, en determinado momento, lo acribillaron a disparos. 

Los últimos hijos de Carina asesinados fueron Sebastián, Misael —hermanos mellizos— y Bryan Suárez. En la escena estaban también dos mujeres, que eran novias de los fallecidos.