La mañana del 26 de julio para Óscar, el dueño de un establecimiento rural en Paraje Matasiete, en Canelones, resultó en una imagen “violenta”, cuando encontró a una de las vaquillonas que cría “masacrada”. El caso es investigado como abigeato y está bajo la órbita de la Policía Nacional.

En diálogo con Montevideo Portal, el hombre contó cómo fueron los hechos y denunció que en el último tiempo se han registrado robos en la zona, en la que “nunca” hubo este tipo de incidentes.

En concreto, el hombre denunció que una de sus vaquillonas preñadas, de unos ocho meses, fue robada y carneada. El cuerpo apareció a 15 metros: estaba degollado y en otro terreno.

Óscar contó que en la mañana del sábado habían vacunado a los animales contra el neumococo y la diarrea para darles más inmunidad al momento de la parición. Así, las cambiaron de potrero, donde durmieron esa noche.

Al otro día, cuando fueron al campo, vieron que el alambrado estaba “tumbado para el otro lado”. Una vez que analizaron qué había pasado, se encontraron con la vaquillona muerta.

Había sido carneada, le habían sacado los cuartos delanteros y trasersos. Quedaba el abdomen con el ternero. Tremendamente lamentable; una vaca con ocho meses de preñez”, dijo. Los ladrones se “llevaron unos buenos pedazos de carne”. La investigación sugiere que pueden usarlo tanto como para autoconsumo como venderlo.

El dueño del establecimiento tildó la situación como “horrible” y lamentó el “estado” en el que estaba el animal. “No te digo que tengan nombre las vacas, pero establecés un vìnculo”, reconoció. “Es muy violento, realmente es muy violento. Hasta es preferible que se la roben y no sepas más, pero verla masacrada entre un monte; no le tiraron un tiro, la degollaron”, expresó.

Los investigadores alertaron que las personas que carnearon a la vaca son “profesionales”. “Supongo que no debutaron con mi pobre vaquillona, que ya deben de tener varias en su haber”, dijo.

La investigación prevé comparar la sangre de la vaca con la de las carnes de la zona, para poder determinar si llegan a identificar a los delincuentes. El hombre preveía trabajar con la vaca asesinada —que en la actualidad tendría un valor de US$ 1.200— al menos cinco años más.

Los vecinos de la zona próxima a Sauce insisten en que este tipo de delitos comenzaron a registrarse desde hace unos cinco años. “No había habido antecedentes. Esperemos a ver la policía si puede que llegar a algo en la investigación, que yo cuentan con muy pocos elementos”, dijo el hombre.

Óscar deseó que esta situación “no vuelva a pasar”. En tanto, dijo que tendrá más vigilancia dentro del predio, colocará cámaras e implementar nuevas tecnologías para determinar si hay intrusos.