A flor de piel

La historia de Eduardo Sasía, el uruguayo que tatuó a soldados de EE.UU. en Alemania

La disciplina ha cambiado con el paso del tiempo, pero es muy antigua luego de hallarse momias en Siberia con tatuajes.

31.05.2026 16:45

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Por Santiago Márquez
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Los tatuajes son parte del día a día de muchas personas de todas las edades que los llevan de muchos tipos y en diferentes partes del cuerpo. Pero no siempre fue así, porque el tatuaje y su percepción ha cambiado con el paso del tiempo.

En diálogo con Montevideo Portal, el tatuador Eduardo Sasía cuenta su historia y la evolución del tatuaje. Tiene 54 años y hace aproximadamente 33 que se dedica al rubro, lo que lo convierte en uno de los primeros del país. 

La historia del tatuaje

Sasía explica que el tatuaje es más antiguo de lo que parece, ya que se han hallado momias en Siberia de épocas anteriores a Cristo. Más adelante en el tiempo, ya en los años 50, 60 y 70 estaba asociado a marineros y prostitutas: “En los 80 estaba mal visto el tatuaje, si una persona tenía uno visible de repente ya lo miraban mal, y no era muy bien vista la profesión del tatuador porque consideraban que era un bajo mundo”, y aclara que hay gente que sigue asociándolo a eso, pero no tanta como antes.

El tatuador fue uno de los organizadores de la primera convención del sector en Uruguay y cuenta los motivos que llevaron a hacerla: “Para romper un poco el estigma del tatuador teníamos que hacer algo para mostrar el tatuaje. Había habido una convención en San Pablo y dijimos de hacer una, y la primera fue en 1997”.

Eduardo relata que vivió varias etapas de la disciplina: “He visto muchas fases del tatuaje, desde cuando éramos considerados delincuentes hasta hoy en día con el tema de las redes sociales”. Y agregó que uno de los aspectos que llevó a que en Uruguay cambie la percepción fue Marcelo Tinelli porque las personas mayores decían “Tinelli tiene tatuajes”. 

Su experiencia tatuando soldados de EE.UU

Una experiencia que tuvo Sasía resultó ser la oportunidad de tatuar a soldados estadounidenses en una base militar de ese país en Alemania. Cuenta que en 2006 un colega lo invitó a ir a trabajar a una ciudad que estaba cerca del puesto militar, activo en aquel entonces debido a la guerra de Irak, y allí tatuó a soldados que se hacían “motivos de guerra”. Contó incluso un trabajo que le tocó hacer allí: “Tuve que tatuar un tanque de guerra destruyendo unas mezquitas, y justamente la persona que estaba tatuando era el que conducía el tanque”.

También rememoró que tuvo situaciones complejas. Relata, por ejemplo, que ellos en Alemania no tatuaban a nazis porque “si tatuaba a uno, tatuaba a muchos porque se empieza a correr la bola de que en ese lugar podés”

El tatuaje hoy

Sasía habló sobre cómo la inteligencia artificial (IA) ha impactado en el sector. Comentó que en muchas ocasiones el público le envía dibujos hechos con este tipo de tecnología.

Sin embargo, Eduardo sostiene que esto tiene sus contras: “La IA no sabe tatuar, entonces la gente cree que le va quedar bien como está, pero eso que te envía es irreal, porque además ese es un problema que la gente no se da cuenta. El celular tiene una pantalla que brilla y se ve todo hermoso, pero la realidad no es así”.

Finalmente, comentó sobre el cambio que debe saber hacer un tatuador, debido a que hoy en día hay que ser “todoterreno”, porque debe saber grabar videos, hacer marketing, tomar fotos y comunicar.

Por Santiago Márquez
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