La exmujer y el hijo del autor de los dos tiroteos que la semana pasada se cobraron la vida de 18 personas en la localidad estadounidense de Lewiston, Maine, avisaron a la Policía hace meses de los problemas de salud mental del tirador, Robert Card, así como también de que tenía acceso a armas de fuego.

Card, que se quitó la vida tras el suceso, y cuyo cuerpo fue descubierto el viernes pasado luego de dos días de intensa búsqueda, era un reservista del Ejército de 40 años.

La oficina del alguacil del condado de Sagadahoc, donde se encuentra la localidad de Bowdoin, donde la familia de Card tiene una granja, explicó este lunes que recibió al menos dos informes sobre los problemas de salud mental del tirador, según recogen medios locales.

El primero, en mayo, fue emitido por la exmujer y el hijo de Card, que alertaron de que el hombre estaba oyendo voces y tenía episodios de paranoia, y avisaron de que tenía acceso a armas de fuego.

En setiembre, la oficina del sheriff recibió un correo electrónico de la unidad de la reserva del Ejército de Card, alertando de que el hombre estaba escuchando voces que lo acusaban de ser un pedófilo, y que había amenazado con llevar a cabo un tiroteo en la base de la reserva.

Las autoridades trataron de ponerse en contacto con Card pero no lo encontraron en su residencia. Después, su hermano dijo a las autoridades que se aseguraría de que el hombre no tuviera acceso a sus armas de fuego, recoge el periódico Portland Press Herald.

El tiroteo doble del pasado miércoles en Lewiston fue el más mortífero del año en Estados Unidos, y ha reabierto por enésima vez el debate de las armas de fuego, y en particular sobre los rifles de asalto semiautomáticos, que en muchos lugares pueden comprarse por unos cientos de dólares tras cumplir los 18 años.

La muerte de Robert Card

La Policía Estatal de Maine (Estados Unidos) confirmó el pasado viernes el hallazgo del cuerpo del principal sospechoso de los dos tiroteos que el miércoles se cobraron la vida de 18 personas en la ciudad de Lewiston.

Robert Card fue encontrado muerto sobre las 19:45 hora local (21:45 en Uruguay) con una herida de bala autoinfligida en la cabeza y su cuerpo se halló en un lugar cercano al río en el que había abandonado su coche, dos días después de haber perpetrado dos tiroteos en una bolera y un restaurante.

Así lo confirmó Mike Sauschuck, comisario del Departamento de Seguridad Pública de Maine, en una rueda de prensa en la que participó la gobernadora demócrata, Janet Mills, quien confirmó que ya le dio la noticia al presidente Joe Biden.

Sauschuck no quiso informar sobre muchos detalles cuestionados por la prensa, entre ellos el lugar del hallazgo y si se había examinado antes de hoy. “No te daré una dirección exacta. Estaba cerca del río Androscoggin, en Lisbon Falls”, le dijo el funcionario a un periodista en la rueda de prensa.

The New York Times asegura que el cuerpo se encontró en una planta de reciclaje en la que había trabajado, dos días después de haber perpetrado dos tiroteos en una bolera y un restaurante.

El comisario explicó que antes de hacer pública la noticia fueron notificadas las familias de los 18 fallecidos y también la del sospechoso, quienes “perdieron a un ser querido en este escenario”, afirmó.

Tras acabar la rueda de prensa, una alerta sonó en los teléfonos móviles de los habitantes de la zona: “La búsqueda del Sr. Card ha terminado. El refugiarse ha terminado. Se puede nuevamente volver a cazar”.

La rueda de prensa comenzó con unas palabras de la gobernadora demócrata Janet Mills, quien pronunció por primera vez la esperada noticia: “Robert Card está muerto”.

“Como mucha gente, esta noche respiro aliviada al saber que Robert Card ya no es una amenaza para nadie. Sé que hay muchas personas que comparten ese sentimiento, pero también sé que su muerte puede no traer consuelo a muchos. Pero ahora es el momento de sanar”, afirmó.

Con este hallazgo se pone fin a dos días de tensión en Lewiston y las ciudades vecinas, donde gran parte de los ciudadanos han permanecido resguardados en casa por seguridad.

Y termina también una intensa búsqueda por aire, tierra y agua en la que han participado centenares de efectivos de la policía local, estatal, así como de la Oficina Federal de Investigación (FBI).

No se sabía nada del sospechoso desde que el miércoles las autoridades publicaron su fotografía en redes sociales —en la que aparecía portando un rifle de asalto— y pidieron a la población que compartiera cualquier información sobre su posible paradero con la policía.

Su coche había sido encontrado la noche del suceso en un embarcadero de Lisbon, una localidad a unos 12 kilómetros de Lewiston, donde tuvo lugar la masacre. Por eso la búsqueda de este viernes se centró en el río junto al que fue encontrado el vehículo, con buzos, robots subacuáticos y sonares.

Card era militar en la reserva, de 40 años de edad, y había pasado dos semanas ingresado en un psiquiátrico. Hasta ahora se le consideraba armado y peligroso.

Este viernes, la Policía Estatal de Maine, que lidera la investigación, publicó los nombres de las 18 víctimas mortales de los tiroteos, entre las que se encuentran un adolescente y su padre y cuatro personas sordas.

También anunció que este sábado termina la orden de resguardarse en casa por seguridad vigente desde el miércoles.

El suceso ha conmocionado Lewiston, una ciudad de unos 38.000 habitantes, la segunda más poblada del estado de Maine, y es el tiroteo más mortífero en lo que va de año en Estados Unidos.

Biden celebró la muerte de Card

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, celebró este viernes la noticia de que Card fue encontrado muerto por las autoridades.

“Esta noche nos sentimos agradecidos de que Lewiston y las comunidades vecinas están seguras después de pasar días insoportables escondidos en sus casas”, dijo el mandatario en un comunicado.

El principal mensaje del demócrata, sin embargo, fue contra la violencia con armas de fuego, y dijo que los estadounidenses “no deberían tener que vivir de esta manera”.

“De nuevo pido a los republicanos en el Congreso que cumplan con su obligación de mantener seguros a los estadounidenses. Hasta que llegue ese día, seguiré haciendo todo lo que esté en mi mano para poner fin a esta epidemia de violencia con armas de fuego”, dijo Biden. 

EFE