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Crucifican a Evo

La explicación del regalo que Evo Morales dio al Papa

El dueño del polémico crucifijo cuya réplica le regaló Evo Morales al papa Francisco explicó su origen. Negó que se trate de una cruz comunista.

10.07.2015 10:59

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2015-07-10T10:59:00
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El regalo que el presidente boliviano Evo Morales le hiciera al papa Francisco sigue generando comentarios, tras la controversia que despertara ayer (incluyendo la sorpresa del propio pontífice).

El regalo es un crucifijo en el que Cristo está clavado sobre una hoz y un martillo. En la ceremonia de entrega del presente, se puede sentir cómo Francisco dice: "no está bien eso".

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, explicó sin embargo que el papa Francisco "no tuvo una particular reacción negativa" al crucifijo.

"El papa no ha tenido una particular reacción a esto y ni me ha dicho que manifieste particular reacción negativa a esto", dijo Lombardi, que respondió en una rueda de prensa a la preguntas sobre el regalo del crucifijo.

Tanto el dueño del crucifijo original como el Gobierno boliviano negaron que el regalo tenga un significado ideológico.

La "cruz comunista", como se la ha bautizado en los medios, es una réplica de una figura tallada por el sacerdote jesuita español Luis Espinal Camps, que fue torturado y asesinado por paramilitares en La Paz en 1980 por denunciar la violencia política en el país.

El jesuita español Xabier Albó, que conoció a Espinal y heredó la pieza original, reiteró hoy a los medios que la cruz con Cristo, el martillo vertical y una hoz horizontal significa la necesidad de dialogar de "los cristianos con todos, incluidos los marxistas".

No obstante, agregó que de eso no se puede sacar la conclusión "de que Espinal era comunista (...) porque no es verdad".

Xavier Albó dio una entrevista al sitio boliviano oxigeno.bo. "Luis Espinal hace mucho que quería diálogo, diálogo y diálogo, y esto lo expresó en su propio discurso cambiándole las tablas de la cruz por un martillo que era como la cruz y una hoz debajo", aclaró.

"Nada que ver con eso de decir que (Luis Espinal) era comunista, de ninguna manera. Lo único a lo que apostaba Lucho era el diálogo necesario entre marxistas y cristianos, el necesario diálogo entre obreros mineros y cristianos. El martillo representa la fuerza de obreros y campesinos", agregó.

"Le puso el martillo y la hoz que para él tenían más simbolismo. Pero eso no quiere decir que Espinal era marxista, pero que sí que era necesario el diálogo entre los cristianos y los marxistas", opinó el religioso.

Para hacer la réplica del crucifijo —porque Albó no quería desprenderse de él— Evo envió al pintor y escultor Gastón Ugalde, que tomó fotos y datos de esta cruz.

"Tomó las medidas oportunas y en tres días elaboró la réplica. Lo más chistoso es que cuando queríamos medir la original no había un flexómetro en mi casa, así que la medimos con papel higiénico", narró.

 

Fuente: con datos de EFE