"Aunque hay una sensación general de que la economía mundial sufrirá una ralentización significativa en 2009, con números negativos (de crecimiento) en los países industrializados, también se observa que 2010 será el año de la recuperación", dijo Trichet tras un encuentro con los demás miembros del G-10 en el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) en la ciudad suiza de Basilea.
Las medidas urgentes adoptadas por los gobiernos y los bancos centrales para impedir un derrumbe del sistema financiero no fueron hasta ahora "totalmente tomadas en cuenta" por los mercados, pero "desempeñarán progresivamente un papel positivo" en la recuperación de la economía mundial, aseguró.
"Es por ello que en 2010 habrá un significativo repunte", concluyó.
Agencias