El pasado lunes, el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró ante un tribunal federal de Estados Unidos luego de ser arrestado en la madrugada del sábado por orden del mandatario Donald Trump.
En su declaración, Maduro aseguró que seguía siendo presidente de Venezuela y tanto él como su esposa, Cilia Flores, se declararon como no culpables por los delitos de narcotráfico de los que se los acusan ante las autoridades judiciales.
Un periodista de la cadena de Estados Unidos Telemundo, Rogelio Mora-Tagle, accedió a la sala y aseguró que Maduro ingresó “esposado de pies y con las manos libres”. “Se quedó mirando a todos los presentes, haciendo como un escaneo por todo el salón y dijo: ‘happy new year’” en tres ocasiones.
Ante la pregunta del juez sobre si era efectivamente Maduro, el expresidente respondió: “Soy Nicolás Maduro Moros, presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, prisionero de guerra, secuestrado en una acción militar por los Estados Unidos y me acojo a los tratados de Ginebra”.
Cuando se declaró inocente, el venezolano aseguró que es “el presidente constitucional de Venezuela”. “Totalmente inocente, completamente inocente”, insistió. Flores, por su parte, se identificó como la primera dama de Venezuela y pidió asistencia médica, porque aseguró que se quebró la costilla al momento de la detención en su casa de Caracas. Esto fue aceptado por el juez, aseguró el comunicador.
Minutos después, en el estrado, había un ciudadano venezolano quien se paró e increpó a Maduro: “Vas a pagar por todo lo que hiciste”. El exmandatario, por su parte, le respondió: “Soy el presidente de Venezuela y verás por Dios que voy a quedar en libertad”.