La detención de Nicolás Maduro en la madrugada del 3 de enero resolvió de forma abrupta varios mercados de predicción en Polymarket, una plataforma en la que usuarios apuestan con dinero real sobre eventos políticos y económicos, comprando participaciones que se pagan a valor pleno si el hecho ocurre. En pocas horas, contratos que llevaban meses abiertos se cerraron y habilitaron pagos completos en apuestas que hasta días antes eran consideradas improbables.
Uno de los mercados más observados preguntaba si Maduro dejaría el poder antes del 31 de enero de 2026. Tras confirmarse su captura, el contrato se resolvió como “sí” y cada participación pasó a valer US$ 1. Hasta fines de 2025, ese mismo contrato se negociaba entre 5 y 7 centavos, reflejo del escepticismo dominante entre los operadores.
El volumen total de ese mercado superó los US$ 56 millones. La resolución dejó ganancias extraordinarias para un puñado de cuentas que habían tomado posiciones fuertes en las horas previas al anuncio oficial, con beneficios que en algunos casos superaron los US$ 400.000 en menos de 24 horas.
Varias de esas billeteras eran cuentas nuevas, creadas recientemente y concentradas casi exclusivamente en mercados vinculados a Venezuela. Ese patrón alimentó cuestionamientos en redes sociales sobre el posible uso de información no pública, aunque este tipo de operaciones no está prohibido en las plataformas de predicción.