Con una propuesta de fuerte impronta ideológica y referencias internacionales como Javier Milei, Donald Trump y Nayib Bukele, el partido La Libertad Avanza Uruguay inauguró su sede en Montevideo, llamando a “recuperar la Suiza de América” a través de un programa de libre mercado, reducción del Estado y mano dura contra el crimen.

La nueva formación, registrada oficialmente en junio de este año, se presenta como una reacción frontal a lo que considera siete décadas de deriva socialista, tibieza política y permisividad institucional. Su líder, Nicolás Quintana, aseguró que Uruguay “perdió el rumbo” y que su partido apunta a “hacer grande otra vez al país”, replicando recetas libertarias y autoritarias ya ensayadas en otros puntos del continente.

Un ideario regional: de Milei a Bukele

Con imágenes de Milei, Trump y Bukele en las paredes de su sede, el discurso de La Libertad Avanza Uruguay combina el rechazo al progresismo con un enfoque punitivo en seguridad. Quintana propuso construir "cárceles carpa" —instalaciones temporales de bajo costo— para imponer un régimen laboral obligatorio a los reclusos: “el que no labura, no come”.

El modelo de Bukele en El Salvador fue el más destacado por el dirigente, quien sostuvo que su aplicación en Uruguay “haría temblar a la criminalidad”. También apuntó a una drástica desregulación económica y a la eliminación de impuestos y “privilegios políticos”.

De nuevo actor a fuerza electoral

Tras reunir las firmas necesarias en agosto, La Libertad Avanza Uruguay podrá participar en las próximas elecciones nacionales. En el acto inaugural participó el escritor y politólogo chileno Axel Kaiser, quien definió la disputa política en la región como una “guerra intelectual y espiritual”, alertando que su derrota podría conducir al “colapso democrático”, como —según él— ya ocurrió en Venezuela, Nicaragua y Cuba.