La agrupación juvenil kirchnerista La Cámpora distribuyó una parodia del diario bonaerense Clarín en la que se critica a los principales candidatos opositores a la Presidencia argentina por su postura enfrentada al Gobierno en el litigio judicial con los fondos especulativos.


Con la misma tipografía y diseño que el periódico, la versión de La Cámpora está fechada el viernes 11 de diciembre de 2015, un día después de la asunción del próximo presidente, y lleva en el titular el pago íntegro de la deuda a los fondos especulativos.


"El presidente Macri le paga todo a los buitres", dicen algunos de los ejemplares, mientras que otros cambian a Macri por Massa o Cobos, y en el interior alteran el contenido de secciones clásicas del matutino e incluyen artículos con títulos como "No se cometen delitos en el país" y "Cierre de fábricas en el país mejora la calidad del aire".


El objetivo de la publicación se aclara en la penúltima página, en un anuncio firmado por La Cámpora en el que se asegura que "La patria no se embarga" y se pide el respaldo "a la posición de la presidenta (Cristina Fernández) y del país".


"Este diario es una parodia de lo que estamos seguros que pasaría con nuestro país si se adopta una postura flexible con los fondos buitre. Aquellos que proponen soluciones mágicas lo hacen encubriendo los verdaderos problemas que causaría aceptar los términos extorsivos que nos quieren imponer", subraya el mensaje.


Mauricio Macri, líder de la conservadora Propuesta Republicana (Pro), Sergio Massa, líder del partido peronista disidente Frente Renovador, y el radical Julio Cobos han criticado al Gobierno argentino por su gestión de la crisis de la deuda, aunque sólo el primero pidió acatar el fallo del juez estadounidense Thomas Griesa, favorable a los fondos especulativos demandantes.


Griesa declaró en desacato al país suramericano por incumplir la sentencia, pero su decisión no modificó la postura del Gobierno argentino, que alega que pagar a los fondos de inversión los títulos de deuda en mora desde 2001 que se negaron a reestructurar desencadenaría un aluvión de demandas por parte del 92,4 % de los acreedores que sí aceptaron.


(Fuente: EFE)