Esta vía, intermedia, impulsada principalmente por dirigentes del Herrerismo, cuenta con el aval del doctor Luis Alberto Lacalle, y supone la desactivación "paulatina" del acuerdo, oficializado en noviembre de 1999 y no, necesariamente, el alejamiento inminente de los ministros del gabinete.

El cambio de rumbo --un tema de análisis recurrente en el nacionalismo-- volverá a ser analizado hoy en el Directorio del Partido Nacional, órgano que recibirá además una treintena de propuestas que entregará al gobierno para incluir en la denominada Ley de Reactivación II.

El jueves pasado el Comité Ejecutivo Nacional del Herrerismo resolvió dar un tiempo más para buscar consensos con los demás sectores sobre este tema. Otros dirigentes, en cambio, como el senador Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) promueven la convocatoria a la Convención partidaria, para que ésta se pronuncie sobre el futuro de la coalición.

El diputado herrerista Gustavo Borsari, uno de los impulsores del denominado "repliegue ordenado", es partidario, sobre todo, de un cambio de "concepto".

Esto es, "ya no estamos en coalición sino en gobernabilidad", según la categorización política acuñada por el caudillo Wilson Ferreira Aldunate, a la salida de la dictadura.

En declaraciones al programa de Canal 10 "La próxima Puerta", Borsari manifestó el sábado que "hay que comprender que la coalición no es un fin en sí mismo" y afirmo que, en el Uruguay, "no hay un partido de la coalición". "Los uruguayos tenemos que aprender este concepto, porque en otros países, como en Israel, hay dos partidos, que son el Likud y el Laborismo, que se enfrentan duramente, al punto tal que, discrepan en temas tan cruciales como la guerra".

"Entonces -se preguntó ¿estamos en lo que llamamos coalición o en lo que Wilson llamó gobernabilidad? Yo me afilio a este último concepto. Es decir, cuando un partido como el Partido Colorado elabora la política económica, la Rendición de Cuentas en la que el Partido Nacional no participó, estamos en un estado de gobernabilidad, lo cual quiere decir, que el país se está dando formas de gobierno inteligentes", afirmó.".

"A mí me parece que con esto del concepto de coalición hay que parar un poco la mano", afirmó.

El legislador herrerista reafirmó que el Partido Nacional "tiene una identidad distinta" a la del Partido Colorado y recordó que "decir que ambos partidos son la misma cosa, es un síndrome que hemos tenido últimamente y que tenemos que evitar". Fuentes nacionalistas de otros sectores consultadas por LA REPUBLICA respaldaron este planteo, coincidieron en que el retiro de la coalición debe ser paulatino y manifestaron que la permanencia o no de los ministros en el gabinete es "irrelevante". "Lo del gabinete es, hoy por hoy, una realidad virtual", comentó un alto dirigente.

"No apagamos incendios"

Por su parte, el intendente de San José Juan Chiruchi, ratificó su posición favorable a que el Partido Nacional retire sus ministros del gabinete, señaló que los blancos "no estamos para apagar incendios". Chiruchi está de acuerdo en esperar un "poco más" pero insiste en que la decisión final será la del alejamiento. Cree además que si los blancos se retiran del gabinete, el gobierno reaccionará buscando soluciones para la crisis. Desde su punto de vista, el tema del alejamiento del gabinete "está madurando" a nivel de la dirigencia blanca, particularmente en el interior. El jefe comunal advirtió que no está dispuesto a "embolsar el violín en ningún momento. Voy a seguir trabajando en procura que se resuelva por parte del Directorio esta instancia política, que además es un clamor de la dirigencia".