Por su parte, el gobierno del ministro de Israel, Ariel Sharon, inmediatamente anunció que continuaría con la construcción de la barrera.
"La valla seguirá siendo construido y continuaremos encargándonos de la seguridad de los ciudadanos de Israel", dijo el viceprimer ministro israelí, Ehud Olmert.
La resolución aprobada por la Asamblea General exige al Estado israelí que "detenga y revierta la construcción del muro en el territorio palestino ocupado, incluido y en torno de Jerusalén Oriental, que se aparta de la Línea del Armisticio de 1949"
También se insta a israelíes y palestinos a "cumplir con sus obligaciones según las provisiones relevantes del plan de paz, a la Autoridad Palestina a emprender esfuerzos visibles en el terreno para arrestar, desarticular y contener a individuos y grupos que realizan y planean ataques violentos" y al "gobierno de Israel a no adoptar ninguna acción que socave la confianza, incluidas las deportaciones y ataques contra civiles y asesinatos extrajudiciales".