Bajo presión

Keir Starmer anuncia su dimisión como primer ministro del Reino Unido

El líder laborista dejará el cargo tras meses de presión interna, aunque seguirá gobernando hasta que se elija sucesor.

22.06.2026 08:24

Lectura: 4'

Compartir en

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes su dimisión como líder del Partido Laborista y jefe de gobierno, poniendo fin a un mandato de menos de dos años marcado por el deterioro de su popularidad, las dificultades económicas y crecientes tensiones dentro de su propia formación política.

En un discurso pronunciado frente a la residencia oficial de Downing Street, Starmer confirmó que permanecerá en el cargo hasta que el Partido Laborista complete el proceso de elección de un nuevo líder.

"Cada decisión que he tomado ha sido para anteponer el país que amo. Por eso dimitiré como líder del Partido Laborista", declaró visiblemente emocionado.

La renuncia se produce tras semanas de especulaciones y presiones de sectores del laborismo que reclamaban un cambio de liderazgo ante la caída del apoyo ciudadano y los malos resultados electorales registrados en los últimos meses.

El ascenso y la caída de Starmer

El político británico llegó al poder en julio de 2024 tras lograr una contundente victoria electoral que puso fin a catorce años consecutivos de gobiernos conservadores.

El Partido Laborista obtuvo entonces una mayoría absoluta de 403 escaños en la Cámara de los Comunes, una de las más amplias de su historia reciente.

Sin embargo, la luna de miel política duró poco.

Su gobierno enfrentó desde el comienzo una economía debilitada, un persistente aumento del costo de vida y crecientes dificultades para impulsar el crecimiento económico.

A ello se sumaron diversas controversias políticas, entre ellas el cuestionado nombramiento de Peter Mandelson como embajador británico en Washington debido a sus vínculos pasados con el fallecido financiero estadounidense Jeffrey Epstein.

La situación se agravó tras las elecciones municipales celebradas en mayo, en las que los laboristas perdieron cerca de 1.500 concejales y sufrieron uno de los mayores retrocesos de su historia reciente.

Andy Burnham, el favorito para sucederlo

La presión interna aumentó en paralelo al ascenso político de Andy Burnham, considerado desde hace tiempo una de las figuras más populares del laborismo.

Conocido como "el Rey del Norte", Burnham obtuvo el viernes una importante victoria en una elección legislativa parcial que le permitió regresar al Parlamento británico, requisito indispensable para competir por el liderazgo del partido y eventualmente convertirse en primer ministro.

Su triunfo fue interpretado como el paso definitivo para lanzar un desafío abierto a Starmer.

Según medios británicos, dirigentes cercanos a Burnham llevaban semanas recabando apoyos entre los diputados laboristas para impulsar un relevo en la conducción del partido.

Un proceso de sucesión en marcha

Starmer explicó que ya comunicó formalmente su decisión al rey Carlos III y confirmó que el proceso interno para elegir a su sucesor comenzará el próximo 9 de julio.

La intención del Partido Laborista es completar la transición antes de la reanudación de las sesiones parlamentarias tras el verano boreal.

"Haré todo lo que esté en mi mano para asegurar una transferencia de poder conforme a las normas", afirmó el mandatario.

Por el momento, no se prevé la convocatoria de elecciones generales, ya que el Partido Laborista mantiene una amplia mayoría parlamentaria obtenida en los comicios de 2024.

La oposición pide elecciones

Tras conocerse la renuncia, el líder de Reform UK, Nigel Farage, reclamó la celebración inmediata de elecciones generales.

Sin embargo, la legislación británica no obliga a convocar nuevos comicios cuando cambia el líder del partido gobernante, por lo que el futuro primer ministro será elegido inicialmente a través de los mecanismos internos del laborismo.

Siete primeros ministros en una década

La salida de Starmer prolonga un período de inestabilidad política sin precedentes en el Reino Unido.

Desde 2016, el país ha tenido seis primeros ministros diferentes y la llegada de un nuevo líder laborista convertirá al próximo jefe de gobierno en el séptimo ocupante de Downing Street en apenas diez años.

El fenómeno refleja las turbulencias políticas que atravesó el país desde el referéndum del Brexit y los desafíos económicos, sociales e internacionales que han marcado la última década británica.

Con información de agencias.