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Idas y vueltas

Juicio por la muerte de Maradona dio un nuevo giro y apunta a que sufrió una muerte súbita

El cardiólogo Ricardo Iglesias aseguró que el exfutbolista no presentaba patologías ni signos de alarma y contradijo a otros peritos.

17.09.2026 20:56

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El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tuvo este jueves un nuevo giro, luego de que un cardiólogo que integró la junta médica del caso asegurara que el exfutbolista sufrió una “muerte súbita” y que no existían elementos que permitieran anticipar el desenlace.

Se trata de Ricardo Iglesias, quien declaró como perito y sostuvo que el corazón de Maradona era “absolutamente normal” al momento de su muerte.

Fue una muerte súbita. Los eventos agudos súbitos son inesperados y no había elementos que preanunciaran un final de este tipo”, afirmó durante la audiencia.

Su versión contradijo a otros médicos y especialistas que declararon anteriormente y señalaron que Maradona padecía una miocardiopatía dilatada, tenía el corazón agrandado y había presentado distintos signos compatibles con una insuficiencia cardíaca.

Iglesias, en cambio, aseguró que el exfutbolista “no tenía patologías evidenciables” y recordó que durante su último año se había sometido a dos ecocardiogramas y tres cirugías.

“Fue visto por 17 médicos en tres instituciones distintas y ninguno le detectó ninguna patología”, sostuvo.

El especialista formó parte de la junta médica interdisciplinaria creada en 2021 para analizar las circunstancias de la muerte del astro argentino, aunque firmó en disconformidad el informe final.

La mayoría de los integrantes concluyó entonces que la atención médica que recibió Maradona había sido “inadecuada, deficiente y temeraria” y que existieron signos de alarma que no fueron atendidos.

Iglesias reconoció que en el año 2000 el exfutbolista había sido diagnosticado con una miocardiopatía dilatada producto del consumo de sustancias tóxicas, pero sostuvo que el problema posteriormente se revirtió.

Según explicó, una vez superada la causa que provoca este tipo de afecciones, “el corazón vuelve a tener una función normal”.

Durante su declaración, el fiscal Cosme Iribarren enumeró algunos de los síntomas que enfermeros y allegados dijeron haber observado durante los días previos a la muerte, entre ellos hinchazón, taquicardia, ronquidos y fatiga.

Otros especialistas habían considerado estos elementos compatibles con una insuficiencia o falla cardíaca. Iglesias discrepó: “Son signos que no dicen nada”, afirmó.

De todas formas, reconoció que Maradona había tenido episodios relacionados con hipertensión y que estos podían haber motivado algunas medidas médicas, como una dieta sin sal y mayor movilidad.

La declaración llegó dos semanas después de que el neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado en el proceso, también negara haber observado los signos de alarma mencionados por otros peritos.

Yo no vi los signos de alarma”, sostuvo entonces Luque, quien además negó haber estado a cargo de forma integral de la salud del exfutbolista.

Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, mientras cursaba un tratamiento domiciliario en una casa de las afueras de Buenos Aires, luego de haber sido operado por un hematoma subdural.

Por su muerte son juzgados Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, Carlos Díaz, Nancy Forlini, Pedro Di Spagna, Mariano Perroni y Ricardo Almirón, todos vinculados a la atención que recibió el astro argentino durante sus últimos días.

Con información de agencias.