"Cien mil dólares por el hospital más 2.500 por los 800 metros de la ambulancia", narró al rotativo el italiano de 33 años, que había ido a EEUU por motivos de trabajo a finales de febrero.

Una tarde, al darse cuenta de que estaba con 41 grados de fiebre, Francesco llamó la ambulancia que lo llevó a un hospital neoyorkino.

Apenas fue colocado en una habitación individual en el hospital, los médicos le preguntaron, cómo iba a pagar la cuenta.

"Afortunadamente, estaba asegurado, pero en aquel momento tuve mucho miedo, porque no tenía la certeza de que el seguro cubriese los gastos de los cuidados intensivos que costaban 8.000 dólares al día", dijo el italiano.

A principios de marzo, cuando Francesco fue hospitalizado, el sistema sanitario estadounidense aún no estaba listo para la emergencia: "Esperé media hora la ambulancia, prepararon un espacio para colocarme en la unidad de enfermedades infecciosas".

Después de la hospitalización, el joven estuvo una semana más en cuarentena en el hotel, con lo cual pudo volver a Italia tan solo a principios de abril, en un vuelo de repatriación organizado por Alitalia.

(Sputnik)