Un día especial

Israel se desconecta del mundo para acercarse a Dios en el Yom Kipur

Israel se desconectó del resto del mundo, con el cierre de fronteras y la suspensión de todo el transporte público y de las emisiones por televisión y radio, para permitir a su población judía acercarse a Dios en la que es la jornada más sagrada de su calendario: el Yom Kipur.

22.09.2015 14:32

Lectura: 3'

Compartir en

Las calles de la parte oeste de Jerusalén se vaciaron de coches al caer el sol, un momento en el que los creyentes salían de sus casas de un impoluto blanco para acudir en masa a las sinagogas, donde permanecerán gran parte de esta jornada sagrada.

"Para mí el día de Yom Kipur es un día entre yo y Dios, en primer lugar le pediré perdón por todo lo que he hecho mal con él, y después al resto de personas a las que he podido agraviar", dijo Gabriel Hod, de 40 años, camino al atardecer de una sinagoga en el barrio de Arnona, en el sureste de la ciudad.

Con un libro de oraciones en mano, y tocado con la tradicional kipá (solideo) -que a diferencia de otros creyentes él no suele llevar el resto del año-, destaca que este es un día para "limpiar el alma" y "tratar de sentirse satisfecho" por las buenas acciones que uno ha hecho, y oportunidad para "corregir las que no han sido buenas".

Y es que el denominado "Sábado de sábados", por la santidad que la Biblia atribuye a este día, el Yom Kipur es la jornada de reflexión por excelencia del calendario hebreo, el día de expiación en el que de la forma más humilde posible los creyentes apelan a la clemencia divina para que, el año que viene, sean inscritos en el libro de la vida.

Con el blanco como color dominante hasta en los solideos, y con calzado de lona, los más observantes entraron al anochecer en las sinagogas para una prolongada jornada de rezos de casi 26 horas, y de ella sólo saldrán para dormir hoy y para un breve respiro de dos horas mañana, miércoles, al mediodía.

"Yom Kipur es un día especial. La sinagoga está repleta. Toda la comunidad viene a las oraciones, esa es su belleza, muestra la unión de todo el pueblo de Israel", explica Hod, quien también hará el preceptivo ayuno de 26 horas.

Horas antes, los principales medios locales anunciaron el cierre del aeropuerto y la suspensión de vuelos hasta mañana a las 23.00 hora local, y los canales de televisión y radio dejaron de emitir su señal.

Una curiosa tradición que se remonta a los primeros días del Estado de Israel en 1948, cuando por consenso todos los líderes políticos, incluso los más laicos, admitieron este paro completo del país una vez al año.

Agencias