Israel emitió hoy una nueva alerta de viaje a Ucrania, particularmente a la ciudad occidental de Uman, destino de una importante peregrinación anual de judíos ultraortodoxos por el Año Nuevo del calendario hebreo, debido a la situación de "guerra activa y combates" en todo el país.

“Hace unos días se dispararon misiles hacia el área de Uman que provocaron la muerte de un ciudadano, heridas a varios más y daños importantes”, señaló en un comunicado el Ministerio de Exteriores israelí, que insistió en los continuos combates entre fuerzas ucranianas y rusas en diversos puntos de Ucrania.

La advertencia se produce ante la festividad de Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío .—que este año es a finales de septiembre—, cuando se celebra una peregrinación anual de unos 30.000 judíos ultraortodoxos —la mayoría procedentes de Israel—, a la tumba del rabino Najman de Bratslav, en la ciudad ucraniana Uman.

“La volátil situación de seguridad incluye ataques aéreos o lanzamiento de cohetes incluso en comunidades y áreas civiles, también en el oeste del país, que representan un peligro real e inmediato”, agregó Exteriores, que ya emitió en febrero una alerta general de viaje al país, tras la invasión por parte de tropas rusas que dio paso a la guerra.

El ministerio israelí recordó que la embajada de Israel en Kiev no tiene en estos momentos una "presencia continua" en el territorio ucraniano y que el propio Gobierno de Ucrania ha solicitado a los fieles judíos que no acudan a Uman este año.

El rabino Nachman fue una figura destacada dentro del judaísmo en el siglo XVIII y fundador del movimiento hasídico Bratslav.

La embajada de Ucrania en Israel ya alertó en julio en contra de los viajes al país para esta peregrinación al no poder garantizar la seguridad de los peregrinos, e incluso el embajador ofreció entrevistas a diarios ultraortodoxos —de los pocos medios que sigue la comunidad— para asegurarse de que llegaba el mensaje.

Sin embargo, los líderes de la comunidad judía en Uman han insistido en que la ciudad está lejos del frente y que se puede encontrar un arreglo seguro para la peregrinación.

Además de los riesgos a la seguridad, el viaje es logísticamente muy difícil al no haber aerolíneas que vuelen a Ucrania en plena guerra, por lo que la única opción es entrar por una frontera terrestre, siendo la de Moldavia la más próxima a Uman.

EFE