El Ministerio del Interior admitió que la muerte de la joven Valeria Sosa, asesinada por su ex pareja policía, "pudo y debió evitarse" con el protocolo aprobado en 2015 por la cartera para atender casos de violencia de género en el cuerpo policial.

A través de un comunicado emitido este viernes, el Ministerio manifestó que la muerte de Sosa "caló hondo en la Secretaría de Estado" porque dejó "de manifiesta que no basta la confección de protocolos si no se garantiza la eficaz aplicación de los mismos".

Por ese motivo, la cartera anunció que a partir del crimen "se sustanciaron acciones para aclarar los hechos y/o circunstancias que llevaron a este lamentable y doloroso resultado". Días atrás, el propio Ministerio había confirmado que la víctima ya había denunciado al efectivo policial en el año 2015.

El comunicado remarca además que la investigación ya iniciada "echará luz en el procedimiento que mereció el caso" y asegura que "la cartera no vacilará en aplicar las más duras medidas que estén a su alcance sobre los presuntos responsables".

"El Ministerio del Interior hace llegar a la ciudadanía en general y a las personas en situación de violencia doméstica y/o de género en particular, su más absoluta solidaridad y la renovación del compromiso asumido junto con la profundización de las acciones para la protección de las víctimas", concluye el comunicado.