La Fiscalía de Estupefacientes de tercer turno, a cargo de Rodrigo Morosoli, logró la imputación de Luis Alberto Suárez por un delito de lavado de activos. 

El delincuente, conocido como “el Betito” —y al frente de la banda de los Suárez—, fue detenido hace varios meses en un allanamiento en Cerro Norte, zona en la que operaba junto a su clan familiar. Sobre Suárez ya pesaba un delito de tenencia de drogas cuando fue detenido. 

En el caso de esta nueva imputación, se pidió una prisión preventiva de seis meses, mientras las autoridades siguen investigando. 

En la audiencia de este lunes, la Policía dispuso un amplio operativo en la zona del juzgado sobre la calle Juan Carlos Gómez, principalmente para garantizar la seguridad de los funcionarios que están al frente de la investigación.

Uno de los motivos por los que la Policía comenzó a seguir los pasos de Suárez fue que, luego de salir de prisión en 2023, mostró un claro aumento en su nivel de vida, que no se justificaba con su situación laboral actual.

En otras palabras, las autoridades no tenían registro de que Suárez estuviera trabajando ni que contara con ingresos que explicaran el nivel de vida que ostentaba.

Entre los elementos obtenidos por los investigadores, hay dos que marcaron el puntapié de las indagatorias por lavado de activos. El primero es un vehículo: una SUV Audi SQ5, valuada en alrededor de US$ 80.000.

Al mismo tiempo, comenzó a vivir en un edificio llamado Altos del Libertador. Los apartamentos en esa edificación, ubicada en Isidoro de María y Ramón del Valle Inclán, están valuados entre US$ 160.000 y US$ 200.000.