El Poder Ejecutivo, a través de un decreto, anunció este martes que comenzará a gravar el Impuesto Específico Interno (Imesi) a los autos eléctricos. Los vehículos del segmento cuyo valor de importación supere los US$ 19.000 ingresan dentro de la medida del gobierno. 

En el documento, firmado por el presidente Yamandú Orsi, el ministro de Economía, Gabriel Oddone, y la titular de Industria, Fernanda Cardona, se explica que la decisión comenzará a regir a partir del 1º de enero de 2027. 

Para los autos híbridos, el esquema es diferente: el Imesi variará según la cilindrada. Los que estén dentro del rango de hasta US$ 19.000 de valor de importación tributarán entre 7% y 34,5%. Los que se ubiquen en la franja de US$ 19.001 a US$ 27.000 pagarán entre 7% y 34,5%, y los que superen los US$ 27.001 tributarán entre 11% y 34,5%.

En la fundamentación del decreto, el Ejecutivo señaló que “la evolución reciente del mercado automotor evidencia un crecimiento sostenido en la importación y comercialización” de los vehículos eléctricos de pasajeros, aunque aclaró que “a la fecha representan un porcentaje menor del parque automotor nacional”.

Los autos eléctricos que llegan al país con un precio de importación de US$ 19.000 suelen costar, en automotoras, entre los US$ 20.000 y US$ 30.000 dependiendo del modelo. 

De esta manera, en la primera franja, el BYD —líder indiscutido del segmento— no tendrá Imesi porque su precio máximo es de US$ 22.000. Lo mismo sucede con el Dolphin, que se comercializa al público en el eje de los US$ 29.000. 

Uno de los últimos city-cars que se metió en el podio de ventas fue el Wuling Binguo, que cuesta por debajo de los US$ 25.000. También se salvan el Geely Geometry y el Renault Kwid E-Tech. 

Luego aparece la franja media, que comenzará a gravar 5% por concepto de Imesi, a partir de 2027. El Dolphin Plus, la versión más potente del modelo entrada de gama de BYD, tendrá un aumento en su precio. 

Lo mismo sucederá con la conocida BYD Yuan Plus y el Geely Geometry C, dos SUV que alcanzan los US$ 39.000 en su valor al público. Lo mismo sucede con el Volvo EX30 Core, la entrada de gama de la marca en materia de eléctricos. En promedio, estos modelos tendrán un aumento de precio de alrededor US$ 1.800 dependiendo de cada caso. 

Finalmente, los que sufrirán más impacto son los vehículos de alta gama —que se venden entre US$ 40.000 y a más de US$ 45.000— y allí están comprendidos los eléctricos de Mercedes Benz, BMW y Audi. 

El BYD Seal y el Han también quedarán gravados con una tasa de 9% y los Tesla en sus versiones Model 3 o Model Y. En este caso, el aumento promedio que impactará en los compradores será de, alrededor, de US$ 4.500.