La tradición de Halloween, venida de Estados Unidos, "es el fruto de la propagación del ocultismo y de la magia", estima la Iglesia en un mensaje.

Dicha tradición "tiene sus raíces en la adoración pagana de los espíritus y de un dios céltico de la muerte. Anton Lavey, fundador del satanismo moderno, afirmaba que la noche del 31 de octubre era la mayor fiesta luciferina, que daba lugar a numerosos actos ocultistas de violencia. La Iglesia condena abiertamente estas prácticas", afirma.

"Con el pretexto de divertirse, se invita a niños, jóvenes y adultos a practicar el ocultismo, lo cual está en contradicción con la enseñanza de la Iglesia y la vocación de un cristiano", insiste la arquidiócesis de Varsovia en su página internet.

Con información de AFP