Por primera vez una cámara oculta fue ingresada junto a una reportera-espía en la conocida secta raeliana , con adeptos en varias partes del globo. Los resultados de la incursión servirán para analizar el fenómeno de las sectas con ritos iniciáticos en pleno siglo XXI , además de aumentar el rating del canal español encargado de realizarlas.
"En el momento de la inscripción eliges una pulsera, verde, si estás abierta a todas las experiencias sexuales, roja si estás disponible, pero buscando una relación estable", explicó a la agencia AFP una periodista española de El MundoTV, sobre su reportaje de iniciación en la secta.
'May' (así se presenta la reportera) se infiltró en el primer 'seminario sensual' organizado en España por el gurú francés Claude Vorhilon, alias 'Rael', celebrado a principios de agosto en un hotel a orillas del mar en Barcelona.
El reportaje, difundido la semana pasada en Antena 3, sigue de cerca la vida de 500 participantes, adeptos o curiosos que se enteraron del seminario por internet.
El gurú Rael afirma que el hombre ha sido creado en un laboratorio por un extraterrestre y que él sería el último profeta, defiende la clonación humana y alienta una sexualidad sin frenos.
El gurú no la pasa nada mal: está rodeado de 'ángeles', es decir "un harén de 30 a 40 hermosas mujeres, que se comprometieron por escrito a no rechazar nunca sus insinuaciones y a protegerlo de cualquier agresión, poniendo inclusive en riesgo su vida, si es necesario", explica 'May'.
Adherirse al movimiento de los raelianos cuesta 400 euros para quienes tienen un trabajo. El contrato, disponible en la página web del movimiento, precisa que seguidamente, todos los adeptos entregarán a la organización el 10% de sus ingresos.
Después del curso, las veladas son más animadas: todos juegan a la 'gallinita ciega' en versión 'dura' pues se tocan con los ojos vendados, las chicas disfrazadas de chicos y ellos de chicas y se presentan espectáculos eróticos en una pista de baile. Todo ello más propio de la película Ojos bien cerrados de Stanley Kubrick que cualquier cosa que uno esté acostumbrado a ver diariamente.
'May' no fue más allá en las experiencias sexuales nocturnas que, según ella, continuaban en los dormitorios.
"Durante el día te empujan a acariciar a los otros y por la noche a hacer el amor, lo que seduce a muchos. Lo más raro es que casi todos creen realmente en esas historias de extraterrestres", explica la periodista.
'May' siguió el juego hasta el bautismo raeliano, cuando el gurú apoya sus manos en la frente y la nuca del bautizado mientras se supone que un OVNI capta el ADN del recién llegado a la comunidad raeliana.
(En base a Agencias)