Una de las estrategias apunta a "la gente que está atrasada con su pago y tiene serias dificultades para cancelar la deuda". Aquí se incluye a aquellos que sean propietarios de una vivienda cuyo aforo no supere los 400.000 pesos y sus ingresos familiares sean bajos. Para estos casos se buscará "que la IMM analice cada situación y dé una respuesta fácil", explicó Echevarría. Entre las soluciones que se ofrecerán podría estar "la exoneración de la deuda" hasta determinado año y cumplida esa fecha se reverá la situación.
Otra de las líneas de acción apunta a "la gente que teniendo posibilidades económicas ha decidido no pagar". En estos casos "tenemos la voluntad de ejercer la máxima presión para que se pongan la día, y además vamos a ser muy severos llegando hasta el remate", señaló el jerarca de la comuna. En esa línea indicó que se apuntará a "agilizar los trámites de remate".
Por otra parte, a todos los contribuyentes se les va a ofrecer "la facilidad de recalcular multas y recargos por una tasa de 1% mensual". Para acceder a este beneficio, "cualquiera puede presentarse a cancelar la deuda que mantiene con la Intendencia y pagar contado o firmar un nuevo convenio que podrá abonar en 48 cuotas.
Actualmente, la comuna registra una morosidad del 15% si se toman en cuenta todos los tributos. Los que tienen mayor injerencia son la contribución inmobiliaria, en la que el 13% es deudor, y la patente de rodados, donde la morosidad trepa al 19%.
La idea es que este nuevo sistema "abarque al conjunto de ciudadanos que tiene deudas con la comuna", explicó Echevarría y aseguró que "dentro de tres semanas" estas nuevas posibilidades se ofrecerán a los contribuyentes.