Contenido creado por Ignacio Palumbo
Internacionales

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Hubo “múltiples oleadas” de drones no autorizados sobre una base estratégica de EE. UU.

Las autoridades de Barksdale, una instalación de la Fuerza Aérea estadounidense, detectaron varios dispositivos que volaron durante días.

28.03.2026 10:14

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2026-03-28T10:14:00-03:00
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El avistamiento de un dron que provocó alarmas momentáneas a principios de marzo en uno de los aeródromos más grandes y estratégicos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (EE. UU.) fue más extenso y potencialmente más peligroso de lo que se informó inicialmente, según un documento informativo interno confidencial revisado por ABC News.

La base aérea de Barksdale, en Luisiana, anunció que el 9 de marzo se encontraba bajo una orden de confinamiento tras “un informe sobre un sistema aéreo no tripulado que operaba sobre las instalaciones”.

El avistamiento generó preocupación porque esa base alberga bombarderos B-52 de largo alcance y desempeña un papel fundamental en el mando y control de las capacidades de defensa nuclear de la Fuerza Aérea, indicó el citado medio.

La orden de confinamiento se levantó ese mismo día, pero los vuelos no autorizados de drones continuaron durante casi una semana.

Según el documento informativo confidencial fechado el 15 de marzo, los drones llegaban en oleadas y entraban y salían de la base de una manera que podría sugerir intentos de “evitar que se localizara al operador u operadores”. Las luces de los drones indicaban que los operadores “podrían estar probando las medidas de seguridad” en la base.

“Entre el 9 y el 15 de marzo de 2026, las Fuerzas de Seguridad de BAFB observaron varias oleadas de entre 12 y 15 drones operando sobre áreas sensibles de la instalación, incluida la pista de aterrizaje. Estas aeronaves presentaban características de señal no comerciales, enlaces de control de largo alcance y resistencia a las interferencias”, indica el documento. “Tras alcanzar varios puntos de la instalación, los drones se dispersaron por zonas sensibles de la base”, añade.

Los vuelos duraban alrededor de cuatro horas diarias y los drones utilizaban diversas rutas de acceso y maniobras deliberadas dentro del espacio aéreo restringido.

“Parecía que todo esto fue deliberado e intencional para ver cómo reaccionarían”, declaró Mick Mulroy, colaborador de ABC News y exsubsecretario adjunto de defensa.

“Las incursiones de drones en la base aérea de Baréin representan una amenaza significativa para la seguridad pública y la seguridad nacional, ya que obligan a cerrar la pista de aterrizaje y, además, ponen en riesgo a las aeronaves tripuladas que ya se encuentran en vuelo en la zona”, finaliza el documento.