A pocas semanas del inicio de la Copa del Mundo 2026, el impacto económico esperado en el sector hotelero de Estados Unidos está muy por debajo de las previsiones iniciales.

Según un relevamiento de la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA), cerca del 80% de los hoteleros en 11 ciudades sede reportan niveles de reservas por debajo de lo proyectado, y algunos incluso describen el torneo como un “evento sin trascendencia”, según informó Forbes.

El informe del citado medio señala que, si bien el torneo fue promocionado por la FIFA como un motor económico de gran magnitud, las reservas anticipadas en varias ciudades anfitrionas apenas igualan o incluso están por debajo de las de un verano habitual.

Solo una cuarta parte de los encuestados indicó que observa un incremento significativo en la demanda, concentrado principalmente en destinos con fuerte atractivo turístico o donde se instalarán selecciones.

Uno de los factores clave detrás de este desempeño moderado es la menor llegada de turistas internacionales. Aproximadamente siete de cada diez hoteleros consultados apuntan a las dificultades para obtener visas y a un contexto geopolítico adverso como elementos que están frenando la demanda externa.

Esto contrasta con las previsiones originales, que contemplaban una fuerte afluencia de visitantes del exterior.

A esto se suma la complejidad logística de un torneo que se disputará en 16 ciudades repartidas en tres países.

En Kansas City, entre el 85% y el 90% de los hoteles reportan reservas por debajo de un verano típico, mientras que en Boston, Filadelfia, San Francisco y Seattle cerca del 80% de los establecimientos describen la situación de forma similar.