El hombre reparaba el piso cuando encontró el proyectil, que se cree es una reliquia de la Segunda Guerra Mundial, informaron hoy medios australianos.
Tras el descubrimiento realizado la tarde del lunes, la policía acordonó el área y evacuó a decenas de vecinos mientras los expertos en bombas retiraban el proyectil, según la emisora local ABC.
El proyectil será destruido hoy en una base militar de Sídney.
El inspector jefe David McBeath dijo que no le sorprende que mucha gente siga conservando este tipo de reliquias de los conflictos pasados, pero advirtió de que se trata de un objeto peligroso.
EFE