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Herencia de párroco colombiano y Conexión Ganadera: el vínculo de Basso y cura de Florida

Buitrago conoció al empresario hace 25 años, cuando se instaló en el departamento. Desde entonces, los unió una relación estrecha.

07.03.2026 08:00

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2026-03-07T08:00:00-03:00
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Por Joaquín Symonds

Si Conexión Ganadera fuera pensada como una serie o un producto audiovisual, identificar a los principales personajes no sería para nada difícil. Más allá de los matrimonios al frente del “fondo ganadero”Pablo Carrasco-Ana Iewdiukow y Gustavo Basso-Daniela Cabral—, hay algunos actores que son parte de la investigación de la Fiscalía de Lavado, a cargo de Enrique Rodríguez, y que podrían formar parte de la historia.

Unos son los tomadores de ganado, los hijos de cada uno de los matrimonios, sus yernos y hasta sus nietos —pese a ser menores de edad—, que han sido objeto de amenazas en reiteradas ocasiones. Y, como es obvio, los propios damnificados, que han empujado con fuerza protestas públicas en pos de que se haga justicia en cada uno de los casos en los que consideran que sus ahorros fueron mal utilizados.

Pero quizá esta hipotética serie sobre Conexión Ganadera debería tener un capítulo dedicado a cómo actores de la Iglesia quedaron involucrados en medio de las acusaciones de estafa y lavado de activos.

En el caso de la familia Carrasco, fue a través de la hija de Pablo Carrasco, Marcela Carrasco Piaggio, quien debió renunciar a la Fundación Sophia luego de que públicamente la acusaran de blanquear dinero de Conexión Ganadera a través de la organización católica.

En la audiencia, Carrasco Piaggio, junto a su abogado Jorge Barrera, aclaró que las dos veces que la fundación recibió dinero fue como parte de un sponsoreo. La primera vez, la hija de Carrasco no estaba al frente de la organización y, la segunda, no fue quien hizo de nexo entre las partes, según su declaración.

El otro actor de la Iglesia que aparece en el caso es César Buitrago, párroco de Florida y hombre que tenía confianza en Gustavo Basso. De hecho, suspendió un viaje previsto para volver a Uruguay y asistir a la ceremonia de despedida del empresario, quien se suicidó en noviembre de 2024, días antes de que Conexión Ganadera anunciara que dejaría de pagar.

Buitrago llegó a Uruguay hace más de 25 años desde Colombia y, según dice, le encantó Florida. Se instaló en el departamento y su familia lo visitaba con frecuencia. Por aquel entonces, Basso era un empresario rural de poca monta, que daba sus primeros pasos en escritorios rurales, ventas de lotes de ganado y negocios agropecuarios de poca escala.

Pero, además, siempre fue una persona de fe, por lo que acudía a las misas celebradas por Buitrago. En una comunidad de por sí pequeña, en la parroquia del pueblo todos suelen conocerse, y el párroco es un actor central para mantener el número de fieles.

Esta cercanía provocó que Buitrago comenzara a entablar un vínculo con Basso, quien incluso conoció al padre del cura colombiano. Al poco tiempo de instalarse en Uruguay, Buitrago cobró una herencia, producto de que su familia tenía tierras en su país de origen.

En la Iglesia hay dos tipos de sacerdotes: aquellos que son diocesanos, que pueden tener dinero y bienes propios, y los religiosos, quienes hacen voto de pobreza y dependen económicamente de su comunidad.

Buitrago forma parte del primer grupo, por lo que —a su entender— era vital que alguien se encargara del dinero que había cobrado de aquella herencia. Tiempo antes de morir, su padre le sugirió que podría ser Basso y que, a través de él, podía hacer crecer los dólares mediante inversiones agropecuarias.

Conexión Ganadera daba sus primeros saltos en el mercado uruguayo, con una idea completamente innovadora, que no tardaría en expandirse y captar miles de inversores. Buitrago fue uno de ellos y colocó allí casi US$ 120.000, dinero que también perdió cuando el fondo quebró.

En diálogo con Montevideo Portal, Buitrago reconoce que todo el tema le ha causado “un daño a su honor”, porque muchas personas consideran que su vínculo con Basso era “espurio” y que él estaba al tanto de la estafa.

“Es una comunidad pequeña, Uruguay es un país chico, y esto me ha causado un enorme daño”, indica para justificar por qué desde febrero de 2025 decidió hacer silencio y dejar que la Justicia se encargara del asunto.

Buitrago se presentó al concurso, dirigido por Alfredo Ciavattone, pero optó por no hacer denuncia penal contra la familia Basso porque dice que aún les tiene “cariño”.

“Yo soy uno más de los tantos que quedaron en medio de este problema. Fueron mis ahorros de toda la vida porque, más allá de que a mí me uniera un vínculo con Gustavo, era un inversor más de Conexión Ganadera”, agrega el cura.

Fuentes de la investigación adelantaron que Fiscalía no descarta llamarlo a declarar junto a su defensor designado.

Los apartamentos

Cuando el padre de Buitrago le sugirió que Basso fuera quien manejara la herencia, también le comentó —según recuerda el sacerdote— que era una persona ideal para consultar sobre inversiones en general.

Basso le daba consejos a Buitrago y el cura asegura que, en algunos casos, siguió esas recomendaciones. El 2 de junio de 2020, ante la escribana Mariana Della Aventura, Buitrago compró cuatro viviendas que pertenecen al padrón 15.138 en Lavalleja por US$ 260.000.

“Respecto a la forma de integración del precio, surge que esta operación se pagó con cheque cruzado diferido a la orden de Scotiabank, emitido el 1/06/2020 por Conexión Ganadera”, indica la documentación que tiene Fiscalía.

Los apartamentos que compró Buitrago fueron parte de un proyecto impulsado por la Agencia Nacional de Vivienda (ANV); se trata de 64 unidades de dos dormitorios desarrolladas en una sola planta.

“Cada vivienda tiene un espacio con pérgola para estacionamiento, además de un porche de acceso techado. Al fondo, todas tienen parrillero”, indica la descripción en la página de la ANV.

Ante la consulta de por qué pagó con un cheque de Conexión Ganadera, Buitrago respondió que la compra fue una recomendación de Basso, quien le dijo que era buen momento para comprar y luego alquilar.

Respondió que el monto era parte de las ganancias generadas por su inversión en el “fondo ganadero”. Sobre los detalles de si siempre operaba de esa manera o si compró más propiedades, respondió que prefería que su abogado respondiera.

Por Joaquín Symonds