Los movimientos palestinos de Gaza, entre ellos Hamas y la Yihad Islámica, afirmaron el lunes estar dispuestos a restablecer una tregua con la condición de que Israel "cese su agresión" contra el territorio, tras una jornada de tensa calma en la que el gobierno israelí sopesaba su respuesta.
"Los movimientos islámicos y nacionalistas palestinos confirman que la respuesta de la resistencia depende de si continúa la agresión sionista contra nuestro pueblo", según un comunicado firmado por estos grupos y leído por el portavoz de Hamas, en el poder en Gaza, durante una conferencia de prensa.
También insisten en que "tienen derecho a resistir al ocupante y hacer frente a cualquier agresión mediante todos los medios de la resistencia", agregó el comunicado firmado por estos grupos.
Este llamamiento se produce tras un nuevo episodio de violencia en la frontera entre la franja de Gaza y el territorio israelí.
Los enfrentamientos estallaron el sábado después de un disparo de misil antitanque contra un vehículo militar israelí en la frontera con Gaza, que desató en represalia disparos de artillería contra el territorio palestino, seguidos de salvas de cohetes contra el sur de Israel.
Según fuentes médicas locales, murieron seis palestinos, cuatro civiles y dos combatientes, y 35 resultaron heridos. Del otro lado, ocho israelíes, de ellos cuatro soldados, sufrieron heridas.
El portavoz de la policía israelí, Micky Rosenfeld, dijo que este lunes cayeron veinte proyectiles en el sur de Israel, sin que hubiera víctimas.
Antes del amanecer, la aviación israelí había efectuado ataques contra un túnel de contrabando, un depósito de armas en el norte de la franja de Gaza y una plataforma de tiro en el sur de ésta.
Durante este episodio de violencia se lanzaron desde Gaza 120 cohetes, seis de los cuales fueron interceptados por el sistema antimisiles Iron Dome, según el ejército israelí. Varias viviendas del sur de Israel resultaron dañadas.
La rama armada del Yihad Islámico, las brigadas Al Qods, reivindicaron la mayoría de los disparos de cohetes y de obús de este fin de semana contra Israel.
Como en enfrentamientos anteriores, Egipto desempeñó un papel de mediador intentando que los grupos armados de Gaza aplicasen un alto el fuego desde el domingo por la noche, según fuentes de seguridad egipcias.
"Israel tiene derecho a defenderse"
Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mantenía consultas con su ministro de Defensa, Ehud Barak, y el jefe del Estado Mayor, Benny Gantz, para sopesar la respuesta de Israel a los disparos de Gaza, según la radio pública.
Ehud Barak afirmó que "las operaciones en curso contra el Hamas y las organizaciones terroristas en Gaza seguramente van a intensificarse".
Netanyahu, por su lado, llevó este lunes a decenas de diplomáticos extranjeros, según pudo comprobar la AFP, a visitar Ashkelon, una ciudad del sur de Israel que es blanco regular de los cohetes palestinos de Gaza.
"El mundo debe comprender que Israel tiene el derecho absoluto y la obligación de proteger a sus ciudadanos. No nos quedaremos de brazos cruzados ante estos ataques repetidos, casi diarios", aseguró el primer ministro.
Algunos miembros del gobierno de Netanyahu exhortaron a "restablecer la fuerza de disuasión frente a los grupos armados" de la franja de Gaza.
"Hamas es responsable de lo que ocurre en Gaza, y sus jefes deben pagar el precio", declaró a la radio Gilad Erdan, ministro de Medio Ambiente, que preconizó "reanudar las eliminaciones selectivas y también una muy importante intervención" militar en Gaza.
En un comunicado, la representante de la UE para Asuntos Exteriores, Catherine Ashton, pidió moderación a ambas partes.
(Fuente: AFP)