Contenido creado por Gerardo Carrasco
Internacionales

Ni pincha

Hacía amague: enfermera antivacunas que escamoteaba dosis a niños afronta pena de cárcel

Sucedió en España. La mujer simulaba aplicar la vacuna a los niños, pero no lo hacía. Luego tiraba las dosis a la basura.

18.09.2025 10:09

Lectura: 3'

2025-09-18T10:09:00-03:00
Compartir en

Esta semana comenzó en España el juicio por el sonado caso de una enfermera pediátrica acusada de simular que vacunaba a los niños contra el covid, pero que en realidad tiraba a la basura los viales llenos.

La acusación calcula que más de 400 niños se quedaron sin inocular, durante 2021 y 2022, en el pueblo vizcaíno de Santurtzi, y en medio de la pandemia de Covid-19.

El abogado de la acusación solicita penas que oscilan entre los 12 y los 17 años de prisión por delitos de daños agravados, falsedad documental y malversación de fondos. Por su parte, la Fiscalía pide para la encausada una pena de 7,5 años de prisión y otros tanto de inhabilitación —lo mismo reclaman desde el servicio vasco de Salud y desde el Colegio de Enfermería— así como una sanción económica que supera en total los 50.000 euros.

Tenía “demasiada buena mano”

Familiares de los menores afectados por posibles irregularidades en el proceso de vacunación desarrollado en la policlínica donde trabaja la mujer, destacaron la llamativa “rapidez” con que la enfermera acusada ejecutaba el procedimiento.

También subrayaron que ninguno de los niños sintió dolor ni presentó ninguna de las señales adversas que se producen a veces en las horas posteriores a una vacuna. Asimismo, todos declararon que la procesada rellenaba las cartillas de vacunación de tal forma que ninguno sospechó nada.

En la primera de las sesiones, celebrada el lunes, declararon nueve testigos, padres y madres de los menores objeto de vacunación. La acusada optó por posponer su interrogatorio al último día de juicio.
“Era extraño que fuera todo tan rápido… resultaba raro porque con una hermana mayor el protocolo era más detallado”, dijo un testigo.

Otra declarante, madre de uno de los niños damnificados, refirió que en su caso la enfermera habría llegado a “ocultar el brazo” de su hijo y llevó a cabo el procedimiento de espaldas a ella. “No dudé, pero me pareció curioso cómo lo hacía… muy rápido”, recordó.

Algunos de los progenitores relataron cómo una vez publicado el caso en los medios de comunicación fueron ellos quienes se pusieron en contacto con el Servicio Público de Salud del País Vasco (Osakidetza) para que les aclarase la situación en que estaban los menores, mientras que el resto recibió una carta de dicho servicio.

De los nueve testimonios, solo tres confirmaron la realización de estudios serológicos posteriores para conocer el grado de inmunización de los menores, aunque en todos los casos se los revacunó.

“En mi caso me dijeron que no harían serología a mis hijos porque en el 90% de las ya realizadas los anticuerpos daban bajos”, detalló una de las madres.

Con información de EFE.