En las últimas horas, se conocieron los registros en video de un violento episodio ocurrido en la localidad canaria de Las Piedras.
Tal como informamos, trabajadores de una cooperativa que solía ser tercerizada por la Intendencia de Canelones, atacaron a un conductor en el marco de una discusión de tránsito.
Según informó el medio local La Gaceta, el hecho ocurrió el pasado 24 de abril, fecha en la que se conmemora el Día del Trabajador Municipal, lo que "dificultó el control inmediato y la denuncia interna de la situación" en el momento de los hechos.
Tal como se aprecia en las imágenes, un grupo de trabajadores afectados a tareas de limpieza descienden de su camión y agreden al conductor de un automóvil con puñetazos y puntapiés. Luego, cuando todo parece calmarse, los trabajadores retoman su actitud violenta y golpean nuevamente a la víctima.
El video muestra a la pareja del hombre descender del auto con un bebé en brazos para intentar detener la violenta situación. Otra mujer, compañera de los trabajadores, procura detener a sus colegas varones.
El hombre agredido, llamado Martín, declaró al noticiero Telenoche que el camión venía “a contramano” y “a una velocidad exagerada”. Por su parte, los trabajadores justificaron el hecho argumentando que iban a asistir a una compañera, quien se había lesionado una mano, según informó dicho medio y confirmaron fuentes de la Intendencia de Canelones a Montevideo Portal.
El hombre aseguró que realizó la denuncia, pero que el episodio fue considerado “una discusión de tránsito más”, por lo que no fue procesada. A su vez, al ir a presentar la denuncia ante la Intendencia, las autoridades aseguraron que el camión no pertenecía al gobierno departamental.
Pedro Irigoin, secretario general de la Intendencia canaria, sostuvo que las dos personas que fueron identificadas como agresores en el episodio fueron expulsadas de la cooperativa y, además, fueron desvinculadas de las tareas para el ejecutivo departamental.
La cooperativa mantiene un vínculo con el gobierno departamental de Canelones desde hace más de 20 años y, hasta ahora, ninguno de sus operarios había protagonizado situaciones de violencia.