El gobierno, a través de un comunicado publicado por el portal de Cancillería, condenó de manera "enérgica" el "repudiable acto de barbarie" perpetrado contra Eyal Yifrah, Naftali Frankel y Gilad Shaar, jóvenes israelíes asesinados en Cisjordania.
La nota manifiesta sus "condolencias y solidaridad" las autoridades y el pueblo israelí, así como con los familiares de las víctimas, y llama a "la moderación de todas las partes en estas trágicas circunstancias", además de renovar "su posición de respaldo a la continuación del proceso de paz y a la reanudación del diálogo entre las autoridades israelíes y de la Autoridad Nacional Palestina".