Ignacio de Posadas dijo que a mediados de semana llamó a un alto funcionario cercano a Tabaré Vázquez, para advertirle que se venía un revés para Uruguay en el G20, informa El Espectador.
Ya no se trataba de si Uruguay era paraíso fiscal o no, sino que integraría la lista de países que no colaboran en el intercambio de información tributaria.
En diálogo con En Perspectiva dijo que "en Uruguay se sabía que todo esto se venía". Y "lo que había que hacer en esa realidad era no hacer declaraciones, sino gestiones de callado. Lo de Vázquez fue de buena fe, a diferencia de lo de Mujica".
De Posadas lo acusó de priorizar sus "pequeños intereses electorales" en lugar de privilegiar los intereses de Uruguay.
"Salió a macanear con este asunto para tratar de cobrarle cuentas a Astori y a Vázquez. Le hizo un daño bestial al Uruguay porque, en definitiva, fue como una especie de confesión de parte".
Agregó que "si él estaba bien informado, en vez de salir a bocinear y a agravar el problema del cual estaba bien informado, tendría que haber ayudado a su país a través de su gobierno para que esto no ocurriera". Y dijo que dejó a Uruguay como "la cueva de Alí Babá, así que vení y hacé lo que quieras".
En el programa "Dicho y Hecho", Mujica confirmó que habló del secreto bancario porque sabía que el tema estaba en el tapete del G20 porque y "tengo amigos allá que me mandan cartas".
También explicó De Posadas cómo terminó nuestro país es esa lista negra de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. "Acá hay un viejo tema de países centrales con altísimas cargas tributarias cuyos contribuyentes buscan invertir en otros lados donde no los expriman de esa manera y, entonces, los países en vez de reaccionar tratando de mitigar los problemas fiscales, van y le echan la culpa a los países que reciben esos capitales".
"Se sabía que el gobierno argentino venía presionando por esto", dijo, como parte de una guerra de la administración de Cristina Fernández "de odios personales contra Tabaré Vázquez".