A una semana de dejar su cargo, el presidente José Mujica cuestionó la falta de integración regional. “Seguimos metidos en 'el proyecto nacional'. En los países determinantes de América Latina, Brasil, Argentina, México, los dirigentes hablan y asumen un discurso integracionista, pero desde el punto de vista práctico, están metidos hasta las orejas en las contradicciones del Estado nacional. Hacia afuera, hacia los otros países de la región, se conducen según sus tensiones internas… Estamos lejos de tener una política de construcción”, dijo en una entrevista realizada por El Telégrafo de Ecuador.

En cuanto a Argentina Mujica afirmó que cada vez que le va bien se olvida de la integración: “La integración precisa un liderazgo, y ese liderazgo se llama Brasil, pero la Argentina tendría que acompañar, y no acompaña un carajo, más bien lo contrario, es como si la Argentina se hubiera retrotraído a una visión de 1960. En cuanto tiene el viento de cola, Argentina se olvida de la integración, cuando le van bien las cosas agarra para otro lado”.

Mujica contó que una vez, al plantearle este problema a la presidenta brasileña, Rousseff le respondió: ““¡Ay, Pepe, con Argentina hay que tener paciencia estratégica…!”.

Respuesta

Las frases de Mujica despertaron malestar del Jefe de Gabinete argentino, Jorge Capitanich. En su conferencia matutina usual en la Casa Rosada, Capitanich fue consultado al respecto y calificó de "injustos" los dichos del presidente de Uruguay, según recogió la agencia DyN.

"Argentina debe tener el reconocimiento de sus pares y merece tener el reconocimiento precisamente de la República Oriental del Uruguay porque gran parte de su comercio exterior tiene que ver con la capacidad y el desarrollo que ejerce desde la República Argentina", dijo.

Si bien agregó que es "respetuoso de las expresiones de Mujica", remarcó que los dichos "serían injustos si no se reconociese el rol que tuvo la Argentina con Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner en el Mercosur".

La nota

“Hace pocos días estuve en un acto del Partido de los Trabajadores brasilero, donde estaban nada menos que la presidenta Dilma Rousseff y Lula… Escuché atentamente todos los discursos, y en ningún momento hablaron de la integración. Y no lo hacen por maldad; son de lo mejor. Cada vez que tenemos un problema con Brasil, hablamos y negociamos y lo solucionamos, pero la política interna y los problemas de Brasil les imponen la agenda… Y entonces, ¿qué estamos haciendo? Creamos organismos, nuevas instituciones, Mercosur, Unasur”, agregó Mujica en la entrevista.

Pero Brasil tampoco quedó fuera de las críticas del presidente: “Brasil les ha bancado de todo a los argentinos, de todo… Pero no quiere perderlos como aliados. La Argentina termina siendo determinante en todo. Lo que haga o no haga la Argentina va a incidir en el rumbo que tome Brasil. Dilma. Lula piensa igual… Y me vienen a buscar a mí para que me haga cargo de la lucha de integración. Lula dice: yo no puedo Pepe, no puedo porque soy brasilero (…) hay una fuerte burguesía paulista, que sin dirección política, coloniza en lugar de integrar. Hacen una inversión en Uruguay y compran algo que hicimos nosotros en lugar de fundar una cosa nueva. Ahora tenemos 40 % de los frigoríficos en manos de brasileros. Van a la Argentina y hacen lo mismo. Eso, lo único que hace es desintegrarnos”.

En otro pasaje de la entrevista, Mujica advirtió la necesidad de avanzar de otra manera en Reforma del Estado: “El Estado perdió vigor, y obviamente los sindicalistas defienden esas “conquistas”, con lo que se transformaron en defensores del statu quo que maniataba al Estado… Tocar eso en el Uruguay es como hacer una revolución… Entonces, quedamos a medio camino. El Frente trató de vigorizar las conquistas siendo menos demagógico, tratando de usar y hacer las cosas un poco mejor, pero tenemos que transformar el Estado, hacer esa revolución. Tenemos los instrumentos, pero debemos ponernos de acuerdo: además de la energía, las comunicaciones, etc., el Estado tiene en sus manos el principal banco del país; el 60 % del movimiento bancario está en manos del Estado y nosotros (el FA, ndlr) vamos levantando la consigna 'hay que nacionalizar la banca'… ¿Para qué vas a nacionalizar la banca? La banca estatal tiene que funcionar a 'cara de perro', de tal manera que la banca privada no tenga otro remedio que aceptar las reglas de juego. Ese es uno de los desafíos que tenemos por delante”.

“El Estado necesita cambios en el Uruguay, esto es decisivo. Porque no podemos esperar que el Uruguay, un pequeño país subdesarrollado, tenga una burguesía fundadora, creadora. El Estado tiene que cumplir el papel de ir abriendo canales… porque de lo contrario vamos a quedar en manos de multinacionales. El único con estatura para sustituir la presencia de las multinacionales es el Estado, pero no puede ser este Estado”, agregó.

Además Mujica habló de la reforma agraria y la declaración de inconstitucionalidad del impuesto a la tierra: “Si tú en Uruguay le querés poner un impuesto a la tierra, a la concentración de la tierra, te lo terminan declarando inconstitucional. Como en todo el mundo y siempre en la historia, la juridisprudencia fue pensada e instalada por las clases dominantes, las capas conservadoras. Tenemos que lidiar con eso; no lo hemos transformado. Nosotros hace rato que tendríamos que haber impulsado una reforma constitucional, porque si no cambias los instrumentos jurídicos, después te encontrás con esas contradicciones, con un freno formidable. La Justicia, esa señora que ponen con una venda en los ojos y una balanza en las manos… eso no existe, porque la Justicia refleja el peso de las clases que dominan en una sociedad”.