La investigación por la muerte de Helena Almeida, la bebé de 10 meses que falleció el pasado lunes 13 de julio en Fortaleza (Brasil), tomó un rumbo inesperado luego de que el informe del Servicio de Peritaje Forense del Estado de Ceará (Pefoce) descartara que la niña hubiera sido víctima de abuso sexual.

El examen oficial concluyó que la causa de la muerte fue una asfixia mecánica indirecta, lo que llevó a las autoridades a abandonar la hipótesis inicial de violación seguida de muerte y concentrar ahora la investigación en establecer cómo ocurrió la asfixia, quién fue el responsable y cuál será la eventual imputación penal.

Un cambio clave en la investigación

El caso conmocionó a Brasil desde el pasado 13 de julio, cuando Helena fue trasladada sin vida a un hospital privado de Fortaleza.

En ese momento, el equipo médico observó una lesión anal que consideró compatible con un posible abuso sexual y dio aviso inmediato a la Policía. Con esa información, fueron detenidos Francisco Ray Magalhães, de 22 años, pareja de la madre de la niña, y su primo Roberto Levy Magalhães, de 26, mientras la Policía Civil iniciaba la investigación bajo esa línea.

Sin embargo, cuatro días después, el informe forense oficial descartó cualquier indicio de violencia sexual. Los especialistas tampoco hallaron semen ni material genético de los dos sospechosos en el cuerpo de la bebé y los análisis toxicológicos dieron resultado negativo para alcohol y drogas.

Reconstruir las últimas horas de Helena

Aunque el nuevo informe elimina una de las principales hipótesis del caso, la investigación continúa abierta, según informa el portal noticioso Metrópoles.

Los investigadores intentan reconstruir con precisión los últimos momentos de vida de la niña para determinar dónde y en qué circunstancias ocurrió la asfixia, quién estaba con ella y si existió alguna conducta negligente o delictiva por parte de los adultos que la cuidaban.

A partir de este cambio de enfoque, cobran mayor relevancia las pericias de autopsia, el análisis del lugar donde estuvo la bebé antes de morir, los testimonios, las grabaciones de las cámaras de seguridad, el contenido de los teléfonos celulares y la reconstrucción cronológica de los hechos.

La lesión detectada por los médicos sigue bajo análisis

Uno de los aspectos que aún genera interrogantes es la diferencia entre el diagnóstico inicial del hospital y las conclusiones del informe forense.

Mientras los médicos describieron una laceración anal que motivó la sospecha de abuso, el examen de Pefoce descartó esa posibilidad.

Ahora, la Policía Civil debe esclarecer qué causó la lesión observada por los médicos y si está relacionada con asfixia u otro mecanismo traumático.

Ese pormenor fue abordado por Raquel Kobashi Gallinati Lombardi, comisaria de la Policía en el estado de São Paulo, doctora en Filosofía, experta en Criminología y Procedimiento Penal y Derecho de la Policía Judicial de Brasil.

Conocida como “Comisaria Raquel” por sus intervenciones mediáticas, la uniformada detalló que el sangrado apreciado por los médicos en el recto de la infortunada bebé podría provenir de lesiones internas, consistentes con una “compresión intensa en la región abdominal”.

“La compresión puede provocar la ruptura de vasos sanguíneos en la pelvis y el perineo. Las lesiones internas pueden causar sangrado a través de orificios naturales, incluyendo la zona genital o anal. En los bebés, los tejidos son extremadamente delicados y un traumatismo intenso puede causar sangrado incluso sin penetración. Por lo tanto, la presencia de sangre en la zona íntima, de forma aislada, no permite concluir que se haya producido una violación”, expuso.

Los dichos de Kobashi irían en coincidencia con algunos trascendidos en medios locales, que señalan que uno de los detenidos se habría dormido sobre la bebé, aplastándola hasta la muerte.

En cuanto a la madre, declaró que en un principio creyó que su hija estaba sufriendo un ahogo por atragantamiento y por eso la llevó de inmediato al hospital.

Cambia la calificación del caso

Tras conocerse el informe forense, la Policía Civil reclasificó la investigación y ahora la tramita como un presunto homicidio involuntario, al entender que, por el momento, no existen elementos que indiquen una intención de matar.

No obstante, las autoridades aclararon que esa calificación es provisoria y podrá modificarse si surgen nuevas pruebas durante la investigación.

Asimismo, la Policía sostuvo que la detención de los dos sospechosos fue adoptada con base en la evidencia disponible en ese momento y que ese tipo de medidas cautelares pueden revisarse a medida que avanzan las pericias.

El padre responsabilizó a la madre

Erisvaldo Almeida, padre de Helena, publicó una carta en sus redes sociales en la que expresó tener el "corazón roto" por la muerte de su hija.

En el mensaje responsabilizó a la madre de la niña por lo ocurrido y afirmó: "Mi hija estaba a su cargo. Mi hija tenía solo 10 meses. Ysabelle llevó a mi hija a un lugar donde solo había gente ebria".

También sostuvo: "Se suponía que debía velar por la seguridad y la integridad física. En cambio, estaba en la sala de estar del apartamento y dejó a mi hija dentro de una habitación, donde mi hija fue asesinada".

La defensa de la madre anuncia acciones judiciales

El abogado de la madre, Weryd Simões, anunció que impulsará acciones civiles y penales contra quienes difundieron información "a sabiendas falsa" sobre el caso.

En un comunicado publicado por el periódico O Povo, el letrado sostuvo que los responsables deberán retractarse públicamente "con el mismo alcance utilizado para difundir información errónea, sin perjuicio de las responsabilidades legales derivadas de su conducta".

Asimismo, advirtió: "La libertad de expresión no ampara las mentiras deliberadas, la calumnia, la difamación ni la difusión consciente de información falsa".

Y agregó que quienes utilizaron la tragedia familiar para obtener audiencia, los "me gusta" e interacción en las redes sociales deberán responder por los daños ocasionados.

Mientras tanto, la investigación continúa abierta. La Policía Civil busca determinar con precisión cómo ocurrió la asfixia, quién intervino en los hechos y cuál fue la responsabilidad de cada una de las personas presentes antes de la muerte de la pequeña Helena.