La ceremonia, que se espera sea uno de los eventos diplomáticos y religiosos más significativos de la década, reflejará el papel internacional y el carisma único del primer papa latinoamericano, cuya muerte ha provocado condolencias desde los rincones más diversos del planeta.
Aunque aún no se difundió la lista completa de asistentes, se prevé la participación de líderes de América Latina, Europa, África y Asia, así como representantes de las principales confesiones religiosas del mundo, en un gesto de respeto hacia un pontífice que hizo del diálogo interreligioso y la paz global ejes de su papado.
La ceremonia, que se espera sea uno de los eventos diplomáticos y religiosos más significativos de la década, reflejará el papel internacional y el carisma único del primer papa latinoamericano, cuya muerte ha provocado condolencias desde los rincones más diversos del planeta.
Un evento de alcance geopolítico
Además del fuerte contenido espiritual del acto, el funeral adquiere también relevancia política, ya que será escenario de múltiples contactos diplomáticos de alto nivel. La Santa Sede, que mantiene relaciones con más de 180 países, ha desplegado un operativo de seguridad y protocolo sin precedentes en las últimas décadas.
Se espera que el evento sea transmitido en directo a todo el mundo, y que millones de fieles se congreguen tanto en Roma como en iglesias locales, especialmente en América Latina, donde el papa argentino generó una devoción particular.