En las próximas horas se realizarán pericias psiquiátricas a la menor de 13 años que asesinó a su abuela de 81 años. Tal como informáramos, el crimen ocurrió en el apartamento de la víctima, situado en un complejo habitacional del Cerrito de la Victoria.
Fue la propia adolescente quien informó de la muerte de la anciana. En concreto, llamó a su madre y le dijo que la abuela se había suicidado, y fue su progenitora quien avisó de inmediato a la Policía.
Cuando los agentes llegaron al lugar, la joven declaró que se estaba bañando cuando ocurrió el hecho, pero luego cambió de versión varias veces.
Asimismo, la escena encontrada por los uniformados no sugería una autoeliminación, debido a que la fallecida presentaba 10 puñaladas: tres en el pecho, una en el abdomen, cuatro en el cuello, una en la cabeza y otra en la mano derecha. Finalmente, la sospechosa dijo haber matado a su abuela acatando los mandatos de alguien en un juego online, aunque aseguró no recordar quién era la persona que le había dado esa orden.
En la escena, los agentes encontraron un trapo manchado de sangre y también el cuchillo que habría sido usado por la agresora, arma que estaba limpia.
Según informó el noticiero Subrayado, la menor padece esquizofrenia y estuvo hasta hace unos días internada en un hospital, sitio del que se fugó sin recibir el alta médica. Desde entonces, convivía con la octogenaria.
Se espera que las pericias logren aclarar cómo ocurrieron los hechos y qué hay de cierto en los dichos de la joven homicida acerca del presunto mandato de una tercera persona mediante un juego.